Las selecciones clasificadas a cuartos de final en la Copa América-2021 se preparan para los duelos a todo o nada, tras evidenciar su paridad en una fase inicial con partidos peleados y ventajas escuetas con la excepción de Brasil.

Los pronósticos señalan al anfitrión como favorito, pero son menos claros al arriesgar cuál podría ser su hipotético rival en la final, el 10 de julio en el Maracaná.

Así, mientras Brasil se propone recoger el título como un trámite camino al Mundial Catar 2022, la pelea se desarrolla a sus espaldas entre los otros siete equipos sobrevivientes.

Con más o menos figuras a cada lado, las distintas selecciones se han mostrado parejas sobre el césped y dispuestos a dar pelea para avanzar en las instancias decisivas.

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“La paridad en el mundo es un rasgo distintivo en el fútbol de alto nivel. Cualquier partido es meritorio ganarlo y cualquier derrota puede ser explicable”, dijo Oscar Tabárez, de 74 años, 15 de ellos en el banco de Uruguay.

Cuando se entra en la fase final no hay un partido fácil, no hay favoritos, quizás con la excepción de Brasil o de Argentina”, analizó en su última conferencia de prensa virtual el lunes.

En la primera fase, el Brasil de Tite ostentó en el Grupo B su poderío con victorias claras contra Venezuela (3-0) y Perú (4-0), peleó para batir a Colombia (2-1) y solo cedió dos puntos en un empate con Ecuador (1-1), sin Neymar.

La aspirante Argentina guiada por Lionel Messi solo ha logrado distenderse en el 4-1 ante la débil Bolivia, eliminada con la cuenta en cero. Tampoco Uruguay ha tenido un andar placentero, pese a ser con 15 trofeos el más ganador en este torneo continental.

Si se deja afuera Brasil, el partido entre las selecciones clasificadas que tuvo la diferencia más amplia fue el 2-0 de Paraguay sobre Chile en la cuarta fecha del Grupo A. Los demás encuentros se definieron por la mínima diferencia o acabaron empatados, en un contexto de escasez de goles generalizada.

Individualidades y colectivos

En un ejemplo del reparto de fuerzas entre miembros del Grupo B, Perú triunfó sobre Colombia (2-1), que a su vez venció a Ecuador (1-0). Pero la selección de Ricardo Gareca igualó con los del centro del mundo (2-2).

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“En Sudamérica no hay partidos sencillos”, sintetizó el Tigre.

Los pulsos también fueron duros en el Grupo A. El entrenador de Paraguay, Eduardo Berizzo, consideró que “todos los marcadores se definen por detalles”, al evaluar el nivel de los competidores en la llave que compartió con Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia.

El técnico repite que los guaraníes son capaces de jugarle “de igual a igual” a cualquiera, y su desempeño en la Copa hasta ahora no lo contradice.

También destacó la paridad el DT de Chile, Martín Lasarte, quien distinguió como “el rival en mejor forma” a Brasil, al que se cruzará el viernes en cuartos de final.

En este tramo final de simple eliminación, los equipos con figuras apelarán a sus desequilibrios para marcar la diferencia, aunque necesitarán de todo.

“La primera fase mostró la lógica del continente. En cuartos y semifinales sin embargo la lógica a veces depende de momentos y ahí tienen que aparecer las individualidades, pero también los equipos”, señala Fernando Czyz, periodista de TNT Sports Argentina.

Brasil ya demostró que con Tite es un equipo; Argentina, en cambio, está en formación y depende más de las individualidades”, evalúa sobre los que ve como candidatos a la final, seguidos por Uruguay.

La Copa América, con el peor promedio de goles de las últimas tres ediciones

Diego Rebagliati, de Movistar Deportes Perú, señala que para sacar ventajas en esta etapa “los colectivos sólidos pueden complicar mucho, y no necesariamente las individualidades, ya que algunos cracks llegan muy desgastados”.

El exfutbolista ubica a Brasil dos pasos por delante de los otros sudamericanos, y Argentina, a uno. “Luego viene un grupo de seis equipos que pueden ganar y perder entre ellos, aunque Colombia, Uruguay y Chile cuentan con jugadores de mayor jerarquía”, indica.

La Copa América inicia su tiempo de definiciones donde el mejor en los papeles no siempre corre la mejor suerte. En el 11 contra 11 todo puede pasar. (D)