La UEFA reúne a su Comité ejecutivo el martes y su Congreso anual el miércoles en Viena, con la esperanza de terminar la reforma de la Champions League a partir de 2024, destinada a seducir a difusores televisivos con cuatro clubes adicionales y cien partidos suplementarios.

El momento elegido para retomar esta propuesta puede resultar sorprendente, después de las impresionantes semifinales vividas en la presente edición, que han recordado el éxito de la fórmula actual, con la emoción sostenida sobre encuentros decisivos.

Pero la institución europea pretende superar rápidamente las críticas de la reforma de su competición reina, presentada en 2021, la más radical de los últimos 20 años, si bien fue eclipsada por la tormenta que desató el anuncio de la Super Liga, el efímero proyecto de competición privada lanzado por varios equipos punteros.

Si bien la orden del día oficial del Comité ejecutivo del martes no anuncia la decisión sobre la futura Champions, es porque ésta no está todavía “garantizada al 100%”, incluso si la UEFA espera tener éxito esta semana, paralelamente a su Congreso anual, indica una fuente cercana al caso.

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Esta reforma se centra en dos puntos: el paso de 32 a 36 equipos en 2024-2025, y el cambio de los ocho grupos de cuatro equipos por un minicampeonato inspirado en los torneos de ajedrez, en medio de una tabla única, un cambio que también llegará la Europa League y la Conference League.

¿Minicampeonato más corto?

Alargando esta primera fase, el objetivo es satisfacer a la vez a los difusores, con 225 partidos en lugar de los 125 actuales, a los equipos, que se aseguran más ingresos por la venta de entrada incluso si son eliminados pronto, y a los espectadores, que desean ver partidos entre equipos prestigiosos.

Pero en el contexto europeo, con calendarios saturados y en un precario equilibrio económico, dos asuntos han dividido opiniones desde el principio.

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En primer lugar, el número de jornadas del minicampeonato, inicialmente previsto en diez contra diez adversarios diferentes, supone ya cuatro partidos más que la fórmula actual de la fase de grupos (tres partidos de ida, tres de vuelta).

El viernes pasado, la asociación European Leagues, que reúne a 30 ligas profesionales del continente, reclamó un límite de ocho partidos, para no invadir más el espacio dejado a los campeonatos nacionales.

Numerosos grandes equipos se oponen también a esta interminable fase inicial, incluso si su representante a la cabeza de la Asociación de Clubes Europeos (ECA), Nasser Al-Khelaïfi, está “en pleno conflicto de intereses, entre su posición como presidente del París SG y su puesto como patrón de la cadena beIN”, que emite algunos partidos de la Champions League en Francia.

Meritocracia o repesca

Otro punto polémico es la atribución de dos de las cuatro plazas adicionales en beneficio del “coeficiente UEFA”, establecido por resultados europeos pasados, una oportunidad regalada a los veteranos que no logren clasificar una temporada.

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Los grandes equipos están a favor de esa repesca pero no la asociación European Leagues, que mantiene que todos los participantes deben clasificar a través de los campeonatos nacionales, principio tan fundamental del fútbol europeo que fue uno de los argumentos esgrimidos contra los promotores de la Super Liga, proyecto que establecía inicialmente que los “miembros fundadores” estuvieran clasificados de oficio.

“European Leagues se opone firmemente a la introducción de un sistema de plazas ligado a un supuesto coeficiente europeo de rendimiento, que constituiría una segunda oportunidad injustificada para los grandes clubes”, insistía el viernes la asociación.

La reforma podría incluir también la idea sugerida desde el año pasado por el presidente de la UEFA Aleksander Ceferin, de unas semifinales y final organizadas en la misma ciudad en el formato Final Four.

A inicios de 2022, los derechos de televisión de las competiciones europeas de clubes fueron atribuidas por 5.000 millones de euros anuales ($ 5.271 millones) para el periodo 2024-2027, un aumento de más del 50% respecto a los derechos televisivos de 2018-2019, ligado a este proyecto de ampliación de la Liga de Campeones. (D)