Según un artículo publicado este lunes, 18 de mayo, por el prestigioso periódico estadounidense The New York Times, firmado por el experimentado periodista en temas deportivos Tariq Panja, el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, “habría recibido dinero recuperado de un escándalo de corrupción”.

Según informó el medio, Domínguez enfrenta una denuncia interna de ética que asegura que recibió más de 5 millones de dólares de los fondos recuperados del caso FIFA Gate.

La Conmebol, según el rotativo, declinó hacer comentarios y solo dijo que desconocía la existencia de una denuncia de ética.

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Según la denuncia, el dinero recuperado corresponde a fondos sustraídos de cuentas bancarias que en su día fueron controladas por funcionarios de la Conmebol implicados en el escándalo de 2015, en el que fueron imputados más de una decena de funcionarios del fútbol sudamericano.

La queja ética alega que Domínguez se quedó con parte del dinero como una bonificación o comisión secreta, y que al menos otro funcionario de la confederación hizo lo mismo.

Este es el informe publicado por The New York Times:

“En vísperas del Mundial, el máximo directivo del fútbol sudamericano enfrenta una denuncia de ética que alega que se quedó con fondos recuperados de una investigación de 2015 que sacudió al fútbol mundial.

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La federación de fútbol más afectada por un escándalo mundial de corrupción que trastornó este deporte hace más de una década se enfrenta de nuevo a cuestionamientos, a pocas semanas del Mundial.

Alejandro Domínguez, dirigente de la Conmebol, la organización sudamericana de fútbol en el centro de un escándalo de la FIFA en 2015, enfrenta una denuncia interna de ética que asegura que recibió millones de dólares de los fondos recuperados de aquel caso. La queja fue presentada por un denunciante que afirma tener conocimiento directo de los pagos.

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Según la denuncia contra Domínguez, que fue descrita a The New York Times de forma detallada, el dinero recuperado corresponde a fondos sustraídos de cuentas bancarias que en su día fueron controladas por funcionarios de la Conmebol implicados en el escándalo de 2015, en el que fueron imputados más de una decena de funcionarios del fútbol sudamericano.

La queja ética alega que Domínguez se quedó con parte del dinero como una bonificación o comisión secreta, y que al menos otro funcionario de la confederación hizo lo mismo.

Altos cargos de la FIFA sabían de la denuncia contra Domínguez ante su comité de ética desde hace más de un año, según tres personas con conocimiento directo de la denuncia que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a comentar el asunto".

Domínguez, uno de los operadores más importantes del deporte, también es uno de los ocho vicepresidentes de la FIFA.

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La denuncia lo acusa, junto con otro alto cargo de la Conmebol, de recibir más de 5 millones de dólares del dinero recuperado por la federación de fútbol tras conseguir la devolución de millones de dólares perdidos por tramas de corrupción.

La Conmebol, uno de los seis órganos rectores continentales del fútbol, declinó hacer comentarios y solo dijo que desconocía la existencia de una denuncia de ética. La FIFA no respondió a las reiteradas peticiones de comentarios. Domínguez no respondió a una solicitud de comentarios.

La revelación de la denuncia se produce en un momento especialmente delicado, no solo para Domínguez, sino también para la FIFA, ya que está previsto que la Copa Mundial comience el mes que viene en México, Canadá y Estados Unidos.

Domínguez asumió la dirección de la Conmebol, que representa a 10 países sudamericanos miembros de la FIFA, en 2016, tras la imputación y el encarcelamiento de su predecesor como resultado de la investigación de 2015.

Los aficionados al fútbol de todo el mundo quedaron atónitos después de que una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos descubriera más de 150 millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales durante dos décadas entre funcionarios de dos federaciones de fútbol —la Conmebol y la Concacaf, el organismo que rige el fútbol en América del Norte y Central— y ejecutivos de mercadotecnia deportiva.

Los investigadores dijeron que los funcionarios amañaron las licitaciones del Mundial y concedieron contratos de transmisión y mercadeo a cambio de sobornos pagados mediante intrincados acuerdos financieros o, a veces, con maletines llenos de dinero.

Se desconoce el estado de la denuncia contra Domínguez. Pero ha aumentado el secretismo en torno a las denuncias e investigaciones de la FIFA desde que Gianni Infantino asumió la presidencia en 2016.

Antes de eso, su comité de ética, aparentemente un organismo independiente, confirmaba los detalles de los casos que habían sido objeto de investigación, en particular los de personas de alto perfil.

El año pasado, María Claudia Rojas, colombiana que dirige la rama adjudicadora del Comité de Ética, declaró a los periodistas que los casos pueden tardar varios años en llegar a una conclusión.

“No hay transparencia alguna en la forma en que el comité de ética maneja las denuncias, y a menudo no hay una resolución final”, dijo Miguel Maduro, el primer presidente del comité de gobernanza nombrado por Infantino.

“En lugar de desestimar la queja o actuar en consecuencia, muchas veces simplemente la mantienen ahí y nadie sabe qué harán”.

La FIFA publica un resumen anual en el que se facilitan los detalles de las denuncias éticas recibidas y las medidas adoptadas, de forma anónima y revelando poco sobre casos concretos.

Según la denuncia contra Domínguez, que fue descrita a The New York Times de forma detallada, el dinero recuperado corresponde a fondos sustraídos de cuentas bancarias que en su día fueron controladas por funcionarios de la Conmebol implicados en el escándalo de 2015, en el que fueron imputados más de una decena de funcionarios del fútbol sudamericano.

La queja ética alega que Domínguez se quedó con parte del dinero como una bonificación o comisión secreta, y que al menos otro funcionario de la confederación hizo lo mismo.

Los documentos revisados por el Times muestran acuerdos entre la Conmebol y la familia de su expresidente Nicolás Leoz, quien figuraba entre los funcionarios imputados por las autoridades estadounidenses antes de su muerte en 2019.

Los documentos revelan un acuerdo completo entre las partes y la devolución de más de 50 millones de dólares provenientes de cuentas en Paraguay y Suiza. Los pagos estaban destinados a poner fin a cualquier litigio y no reconocían culpabilidad alguna, según mostraban los documentos.

La Conmebol confirmó en 2020 que había recuperado el dinero. Leoz murió en medio de un esfuerzo legal para evitar su extradición a Estados Unidos.

En 2020, tras conseguir la devolución de los fondos robados, Domínguez dijo: “Hice la promesa de hacer justicia más allá de lo judicial, de renovar la institución, de generar valor más allá de lo que se conocía y de reinvertir ese valor, de devolver al fútbol lo que es del fútbol.”

Desde que se hizo cargo de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Domínguez ha presidido comités responsables de las finanzas de su órgano rector mundial, la FIFA. Hasta hace poco, también formaba parte de un pequeño panel que decidía los salarios y beneficios millonarios de Infantino.

Domínguez también consiguió importantes eventos de la FIFA para Paraguay, incluidos los prestigiosos derechos de organizar uno de los tres partidos que se disputarán en Sudamérica de la Copa Mundial de 2030.

Se ha consolidado como uno de los líderes más visibles del fútbol, y construyó agresivamente una presencia en redes sociales que incluye un equipo dedicado de videógrafos que lo documentan en los grandes eventos. También ha utilizado su plataforma para afirmar que la Conmebol ha superado su pasado y pregonar que recuperó los fondos robados.

Tras su ascenso en el estamento futbolístico de su continente, Domínguez dijo que introduciría “sistemas de control que permitan que todas las cuentas sean claras y no permitiremos el lucro individual o particular por sobre los intereses del fútbol”.

La federación fue nombrada víctima en el caso de 2015 junto con la FIFA y la Concacaf. Eso llevó a que en 2021 se nombrara a la federación como una de las partes que podrían acceder a 201 millones de dólares estadounidenses en concepto de indemnización, proveniente de una entidad creada junto con el Departamento de Justicia, especialmente para ello, denominada Fondo de Remisión del Fútbol Mundial". (D)