El arquero de Independiente del Valle, Aldair Quintana, fue la gran figura en el empate (0-0) ante Rosario Central por la Copa Libertadores, con una actuación sobresaliente que incluyó nueve atajadas clave para sostener el arco en cero, incluso jugando con un hombre menos.

El portero colombiano recibió una calificación de 8,7 y fue elegido el mejor del partido, destacando la importancia del resultado en una cancha complicada. Sin embargo, su noche no terminó en Argentina, ya que tenía una misión aún más importante fuera del campo.

Tras el encuentro, Quintana emprendió un viaje urgente a Colombia para conocer a su hijo Nicolás, nacido el 7 de abril en Bucaramanga, mientras él se encontraba concentrado con IDV. El guardameta no pudo estar presente en el nacimiento, pero hizo todo lo posible por llegar cuanto antes.

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A su arribo, se encontró con cierres viales provocados por un paro nacional en Colombia, lo que lo obligó a sortear los bloqueos utilizando motocicletas y realizando transbordos.

Su travesía se volvió viral en redes sociales, mostrando el lado más humano de un futbolista que pasó de ser héroe bajo los tres palos a protagonista de una emotiva historia como padre. (D)