Antaño, cuando era menor el número de futbolistas ecuatorianos que jugaban en el exterior, en comparación con la cantidad que en tiempos actuales se marchan a otros países -la cifra aumentó, pero es complicado hallar nombres de triunfadores absolutos- la hora de despedirse de los clubes que los ficharon solía estar a la altura de la grandeza que los tricolores mostraban dentro la cancha y a la conducta ejemplar exhibida fuera de las mismas.

Hoy, varios de los que gozan de oportunidades que sus antecesores no tuvieron con frecuencia adhieren sus nombres y apellidos a una lista de jugadores de Ecuador que se fueron, por razones de variada índole, por la puerta trasera de los equipos internacionales que los contrataron. El caso más reciente es el de Jordy Caicedo. Lo único que no ha hecho aún el CSKA de Bulgaria, donde militaba, es declararlo persona no grata.

Esos sucesos no ocurrían en épocas pretéritas. No hay registro de irregularidades. Por ejemplo, el nombre de Enrique Moscovita Álvarez, que no dice nada para una gran porción del periodismo deportivo nacional, es respetado por los conocedores de la historia del Club Independiente Santa Fe de Bogotá. El guayaquileño brilló en esa escuadra en la era del llamado Dorado Colombiano (etapa comprendida entre 1949 y 1954, cuando varios de los mejores futbolistas del planeta estaban en el torneo cafetero).

El célebre y prestigioso escritor colombiano Daniel Samper Pizano elogió así al volante en un artículo incluido en el libro Nuestro Fútbol, cuyo autor fue el periodista Hernán Peláez Restrepo: “Un hincha santafereño lleva en el corazón una manotada de nombres. Solo muy pocos de ellos llegaron a ser figuras mundiales. Pero fueron piezas claves de Santa Fe y eso basta para que sus apellidos se pronuncien con cariño y con respeto. Un hincha de 50 años, por ejemplo, cree firmemente en Dios Padre y en Moscovita Álvarez, Canoita Prieto, Chonto Gaviria, Guardiola, De la Hoz, Gámez, Benegas (...)”.

Publicidad

Spencer y Aguinaga, ejemplos

Alberto Spencer anunció su retiro de Peñarol en una rueda de prensa realizada el 4 de febrero de 1971 en la sede del club. Con la voz entrecortada Gatón Guelfi, presidente carbonero, al irse Cabeza Mágica dijo: “Con mucho dolor debemos despedirlo. Inútiles han sido nuestros esfuerzos para disuadirlo de su determinación de dejar a Peñarol, considerando él que su ciclo ha terminado. Vino con avasallante alegría y se retira de la misma manera. Debemos despedirlo con alegría, como debe despedirse a un triunfador. Pero claro está, la despedida debe tener el reconocimiento para quien, como Alberto Spencer, se aleja llevándose un girón de gloria”.

En el 2003 una encuesta realizada por el periódico Reforma, de la capital mexicana, en la que participaron todos los jugadores del torneo de ese país, el ecuatoriano Álex Aguinaga fue reconocido como el futbolista más honesto del balompié azteca, el más limpio de todos. Fue el último año del legendario Güero en Necaxa. Esa fue una de las varias distinciones que recibió quien fue galardonado por el diario ESTO, a comienzos del siglo XXI, como el mejor jugador extranjero de la década de los 90.

¿Por qué le cuesta tanto a varios futbolistas ecuatorianos actuales emular en el exterior conductas profesionales como las que caracterizaron a Spencer y Aguinaga? Si bien hay profesionales de comportamiento intachable, como Ángel Mena que triunfa desde el 2018 en el León, las malas noticias sobre el proceder de algunos tricolores son frecuentes, pese al buen rendimiento deportivo que en ciertos casos tienen.

Publicidad

Este es un breve repaso de unos cuantos jugadores de Ecuador que salieron mal de sus escuadras en el exterior.

Jordy Caicedo

El 23 de junio pasado el CSKA de Sofía publicó un comunicado que decía respecto al machaleño, entre otras: “No tenemos información sobre el paradero del jugador. Jordy Caicedo recibió una visa y un boleto a Austria, donde tuvo que unirse hoy (jueves) a la concentración con el equipo. El atacante no abordó el avión y tampoco fue encontrado en su domicilio. Actualmente no estamos en contacto con el jugador”.

El cuadro búlgaro añadía que su pretensión era mantener a su goleador, pero “la actitud poco profesional de Caicedo hacia su trabajo nos pone en una situación imprevista”. El CSK consideró que hubo “el mal trato” de parte del delantero y su representante (Hernán Banato), “otra vez”. Se afirmó en el comunicado que ninguno de los dos dio “información correcta sobre el motivo de la demora” y “simplemente desaparecieron sin explicación”.

Publicidad

Tras semanas de ausencia el sábado pasado el equipo del tricolor puso fin al vínculo laboral. Vía redes sociales lo hizo público. “Ante la reticencia de Caicedo a jugar en el CSKA, su actitud poco profesional y su falta de respeto hacia el club y el equipo, los dueños coincidieron en que vender al ecuatoriano era la mejor opción”, se mencionó. ¿Presión para salir? Caicedo ya fue oficialmente anunciado como refuerzo de los Tigres de Monterrey. Con CSKA, al que se unió en el 2021, hizo 31 goles en 65 partidos.

Felipe Caicedo

El delantero guayaquileño fue la gran figura del Levante español en la temporada 2010-2011. El ariete guayaquileño marcó 14 tantos entre los partidos que jugó por la liga española y la Copa del Rey. Su excelente desempeño despertó el interés de varias escuadras, entre ellas el Valencia. Pero en agosto del 2011 el Lokomotiv de Moscú compró el pase de Felipe Caicedo por $11 millones.

“Si en el Levante, un club modesto, conseguí 14 goles, imaginen lo que puedo hacer en un grande. Mi fútbol y mi juego dan para muchos más goles”, dijo Felipao al arribar a Rusia. Pero luego, en 15 partidos Liga Premier de Rusia, Caicedo apenas tenía un gol marcado.

Publicidad

El 11 de abril de abril del 2013 Lokomotiv sancionó a Felipao con un descuento del 10% de su sueldo. El atacante reveló la razón del castigo: “Por quedarme tres días en Ecuador haciéndome rehabilitación”; ocurrió luego de un partido de la Selección. “Hace más de un año y medio quiero irme (de Rusia)”, reveló a finales del 2013.

El 16 de enero del 2014 se le hizo realidad el sueño de marcharse. El Al Jazira FC, de la primera división de Emiratos Árabes Unidos, pagó $9,5 millones por el traspaso, según medios de comunicación rusos.

Felipe Caicedo (i) cuando militó en el Lokomotiv de Rusia.

La firme insistencia de Caicedo por irse fue reprochada en Rusia. Konstantin Sarsania, exdirector deportivo del cuadro de Moscú, dijo hace ocho años en Sportbox que que Felipao “simplemente no vale el dinero que el Lokomotiv pagó por él”.

Ruslan Nigmatullin, exarquero del Lokomotiv, comentó: “Nadie va a los Emiratos por el fútbol, va por dinero. En lo que se relaciona con el fútbol es un paso atrás”. Y según el exjugador Boris Petrakov: “Es difícil explicar por qué Caicedo se va a los Emiratos con 25 años. En el fútbol algunos solo quieren dinero. Otros, gloria”. Felipao estuvo apenas un semestre en el Al Jazira.

Gabriel Cortez

Un futbolista que está emparentado con actos de indisciplina es Gabriel Cortez. Tuvo inconvenientes en Independiente del Valle, Emelec, y Barcelona SC. Pero también en Brasil. Un video colgado en redes sociales obligó a la directiva del Botafogo de Río de Janeiro y al entrenador Paulo Autori a separar al Loco Cortez en julio del 2020.

“El ecuatoriano recibió críticas de los fanáticos (del Botafogo) cuando apareció en vivo en una red social (Instagram) con amigos, bebiendo cerveza y alabando al rival, Flamengo. Después de la publicación, el técnico llamó al episodio como ‘fuera de lugar’. Autori reveló que ya no podía darle las oportunidades que necesita Cortez”, informó la prensa carioca. El DT añadió sobre el tricolor que “debe buscar otro lugar para jugar”. Denunció los constantes retrasos y “signos de desinterés” del ecuatoriano.

Gabriel ‘Loco’ Cortez en su paso por Botafogo.

Jonathan Borja

En octubre del 2020 una fuente de la cadena ESPN explicó por qué el entrenador uruguayo Robert Dante Siboldi mantenía al ecuatoriano Jonathan Borja fuera de las alineaciones de Cruz Azul: “Borja es un tipo que pareciera no tomarse muy en serio los entrenamientos, no trabaja con el nivel de intensidad que el resto de sus compañeros. La fuente habló de un Borja “muy alegre” y con una “forma despreocupada de vivir”. Y “corre lo mínimo indispensable y el nivel de esfuerzo siempre es mezquino”.

Según el portal MedioTiempo, el tricolor Borja habría fingido tener síntomas de COVID-19 para no entrenar con el equipo mexicano.

Agustín Delgado

En los albores del siglo XXI el protagonista de roces y otras dificultades que originaron su salida de un club del extranjero fue Agustín Delgado. El Tin ya era una figura de la Selección, anotó en Japón-Corea del Sur 2022 el primer gol de Ecuador en una Copa del Mundo, había sido estrella y goleador de México con el Necaxa, y en el futuro iba a escribir todavía más capítulos notables con la Tricolor.

Pero en la Liga Premier inglesa no funcionó en el Southampton Football Club. “Manejar con el timón hacia la derecha como se acostumbra en Inglaterra es más fácil que entender a Gordon Strachan. Ni siquiera el idioma debía ser impedimento para tener un acercamiento con él”, declaró en febrero del 2003 Delgado sobre su entrenador.

El 24 de julio del 2002 el Southampton FC colocó al Tin Delgado, de 28 años, en la lista de transferibles. La situación se dio por la ausencia de dos semanas del delantero en la pretemporada. Por esa falta fue sancionado con una multa de 15 días sin sueldo.

Agustín Delgado en su época de futbolista del Southampton. Foto: Archivo

El imbabureño decidió que volvería a Inglaterra a principios de agosto de 2002 porque se encontraba en Ecuador recuperándose de una lesión en su rodilla. Los directivos del Southampton FC no se explicaban cómo jugó la Copa Mundial si estaba lesionado.

El presidente del Southampton FC Rupert Lowe, dijo: “Hemos decidido colocar a Agustín Delgado en la lista de transferencias sobre la base de que no estamos preparados para tolerar su comportamiento poco profesional”.

En febrero del 2018 el Daily Mail, periódico inglés que en ese año tenía un tiraje de 2 millones de ejemplares, hizo un recuento de los 50 peores fichajes de la Liga Premier League, listado donde apareció Agustín Delgado.

El ariete fue adquirido por el Southampton FC en noviembre del 2001 por $5,4 millones, procedente del Necaxa. Lesiones y temas disciplinarios causaron su fracaso en Inglaterra.

Según la encuesta del Daily Mail, “el jugador tuvo una postura rebelde frente al club, al negarse a aprender inglés, lo que le indispuso ante el cuerpo técnico. Esto provocó una reacción negativa de su técnico de entonces, Gordon Strachan, quien en el colmo de su fastidio llegó a decir: ‘Tengo cosas más importantes que pensar. En casa hay un yogur cuya fecha de caducidad es hoy. Esa puede ser mi prioridad antes que Agustín Delgado’. Se las arregló para hacer solo un tanto en el Southampton FC”.

Más buenos ejemplos

Como contrapeso a los problemáticos hay elementos que como profesionales del fútbol dejaron bien posicionado su nombre. Por ejemeplo, Antonio Valencia por diez años militó en el universalmente prestigioso Manchester United, club del que llegó a ser capitán; Ángel Mena, tras un inicio vacilante, es primerísima figura del León y de todo el fútbol azteca; Pervis Estupiñán tiene un correcto desempeño en el Villarreal, al que llegó como el zaguero foráneo por el que más pagó el Submarino Amarillo; Cristian Noboa se ganó hace mucho, por calidad e inteligencia, un nombre en Rusia, donde podría terminar una notable carrera; entre otros. (D)