Un “desgaste articular severo de rodilla”, debido a una doble lesión, que “representa una limitación de rangos de movilidad, además de un dolor intenso”, motivó este miércoles el anuncio de Antonio Valencia de retirarse del fútbol profesional a sus 35 años, “apenado” por haber querido jugar más tiempo.

El detalle de la molestia física del ecuatoriano se dio en una rueda de prensa este día, en que Toño comunicaba su decisión, tres meses antes de cumplir los 36 años. Se presentó acompañado de un médico en oficinas del Querétaro mexicano, último club como jugador.

El especialista en medicina deportiva detalló que el padecimiento del tricolor “representa una limitación de sus rangos de movilidad, además de un dolor intenso. Desafortunadamente, los tratamientos conservadores ya no tienen un efecto positivo en la sintomatología. Los tratamientos quirúrgicos tampoco ofrecen una garantía para que él pueda continuar con su actividad deportiva de la manera que venía”.

Así, la recomendación médica que ha acogido Valencia pasa por “esta condición de volumen e intensidad, que exacerban esta patología y que, desafortunadamente, son inherentes al fútbol profesional”.

El tricolor, en tanto, recordó que la lesión le apareció a sus 29 años (2015, aproximadamente), cuando militaba en el Manchester United de Inglaterra: “Intenté seguir entrenando sin operación. Funcionaba, tomaba medicamentos todos los días para poder entrenar, pero cada vez el dolor aparecía más. Y ahora es el momento de decir gracias a este lindo deporte”.

En su despedida, al sucumbisense se le consultó si cambiaría algo de su carrera deportiva, desde que debutó como profesional en mayo de 2003. Su respuesta fue: “Mi rodilla, ahora mismo, para seguir jugando (entre risas). Eso cambiaría. El resto lo dejaría como está. He llorado y he sido feliz”.

Valencia ya sufrió una cruda y recordada lesión de tobillo en septiembre de 2010, jugando para los Diablos Rojos. Fue durante un partido contra el Rangers de Escocia, en el minuto 59 del segundo tiempo, luego de chocar con el defensa visitante Kirk Broadfoot, por la Liga de Campeones de Europa. Las imágenes recorrieron el mundo por el marcado lamento del futbolista tricolor. Estuvo alejado de las canchas casi seis meses entonces. (D)