Pep Guardiola entregó el 50 % y dejó señada la liga 2021-22 en Inglaterra. Su confiable y estético Manchester City venció al granítico Chelsea 1-0 con sensacional golazo de Kevin De Bruyne. Era primero contra segundo. Al vencer el primero, el cuadro ciudadano le sacó 13 puntos de ventaja y casi le bajó la persiana al campeonato. Suele ser el problema con Guardiola: cuando aún quedan casi cuatro meses y medio de campeonato, ya le quita toda emoción a la pelea por el título. Desluce los torneos. Guardiola tiene algo de Ayrton Senna: mientras puede respirar, va primero. Siempre.

El Chelsea puede ir dedicándose a otra cosa. Quien podría acercársele un poco es el Liverpool, que está 14 unidades abajo, aunque con dos partidos menos. Igual, sin pretender hacer periodismo de anticipación, arriesgaremos: esta Premier no se le escapa a Pep. Aunque falten 16 partidos (un 42 % de desarrollo). Es imposible pensar que perderá cinco o seis partidos de aquí a la bandera a cuadros. O que caiga dos o tres veces seguidas. Parece insólito imaginar que un equipo de Guardiola pierda tres o cuatro al hilo. Una vez aconteció: en la Bundesliga 2014-2015, dirigiendo al Bayern Munich, cayó sucesivamente ante el Bayer Leverkusen, el Augsburgo y el Friburgo, pero ya había sido campeón por un campo. Los muchachos jugaban con una jarra de cerveza en la mano.

Fue una partida de ajedrez: los dos equipos se conocen demasiado, Guardiola y Thomas Tuchel igual. El técnico alemán le había ganado al español la final de Europa (1-0) y la semifinal de la Copa Inglesa a mediados de 2021. Pep se tomó una pequeña revancha derrotándolo las dos veces en esta liga. Pero podrían volver a encontrarse en semifinales de Champions. Chelsea se piensa inferior al City y sale a defender siempre con cinco en el fondo más dos tanques en el medio (Kanté y Kovacic). Y espera un contraataque, una pelota parada, un pase filtrado. El City no varía nunca su esquema: tener siempre la bola, dominar, buscar, tocar y tocar hasta que aparezca el hueco feliz por donde meter el cuchillo.

Ese hueco apareció en el minuto 69: Joao Cancelo, tal vez hoy el mejor lateral del mundo, porque además hace las dos bandas con igual eficacia, puso un pase precioso a De Bruyne, el belga arrancó en su estilo, arrasando, Kanté olfateó el peligro e intentó talarlo, pero Kevin aguantó como un vikingo, siguió y, desde el borde del área, la clavó junto a un palo. Gol de inteligente. Si hubiese querido eludir a Rudiger no hubiese fructificado. Pasar al moreno es como escalar el Himalaya. Es un muro, un zaguero ciclópeo. De la misma dimensión futbolística que Kanté.

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Chelsea no remató al arco en los 95 minutos y en ese dato queda resumida su actuación. Es difícil jugar contra Guardiola: sus equipos nunca te dejan la pelota. ¿Cómo elaborar una jugada si uno no tiene la herramienta…? Estamos hablando del campeón de Europa, de una formación que llegaba con una derrota en quince juegos. No pudo patear al arco. Y en ello reside una enorme porción de mérito de los equipos del catalán: no solo muestran un fútbol agradable y ofensivo, también saben cuidar la casa. El City apenas recibió 13 goles en 22 encuentros. Lleva doce victorias consecutivas. Es un Mercedes. Uno sabe que, además del confort y la elegancia, llegará. Y de cara al tramo definitorio de la temporada, el motor le suena como un violín.

El City venció por 1-0 a Chelsea este sábado. Foto: EFE

Guardiola aplasta con los números y con el juego. Sus detractores es como que ya bajaron la guardia. Antes hubiesen inundado Twitter vociferando: “Claro, si tiene todas las estrellas…” Pero en su plantel no están ni Messi ni Cristiano Ronaldo ni Mbappé ni Haaland ni Benzema ni Salah ni… “Pero fichó por cientos de millones…” Sí, los mismos millones que gastaron el Liverpool, el Chelsea, el Manchester United, el Real Madrid, el Barcelona… Solo que él los hace jugar mejor. “¿Y por qué no gana la Champions…?” La ha ganado, dos veces, y seguramente volverá a hacerlo. Y si no lo hiciera ¿qué…? ¿Es menos extraordinario por eso…? Si lo único que vale son el Mundial y la Champions, ¿para qué se juegan estos campeonatos…?

El City era hasta 2008 un club con tradición, aunque de media tabla hacia abajo, incluso con una larga lista de descensos. Solo había conquistado dos ligas. Su gloria era ser el rival de patio del Manchester United, que lo tenía bajo la suela. Tras la llegada del Abu Dhabi Group, fondo soberano de Emiratos Árabes Unidos, se convirtió en un gigante mundial. Logró cortar la brutal hegemonía del United de Alex Ferguson. Ahora le gana seguido y, si da esta vuelta olímpica, serán seis Premier League sobre once disputadas. Más dos Copa de Inglaterra, 6 Copa de la Liga, una final de Champions. Mucho laurel. Y si no corona, al menos coquetea con la chica hasta la puerta de su casa.

Pero el City busca más que una liga, quiere marcar una era. La consultora suiza KPMG acaba de difundir un informe según el cual, por primera vez en la historia, el Manchester City generó más ingresos que el Manchester United: 644 millones de euros contra 557 de los Diablos Rojos. Corresponde al ciclo 2020-2021. Muy meritorio porque el United ha sido durante décadas el club con mayor facturación, o el segundo. Y es posible que en este curso 2021-2022 se repita el suceso, aún cuando el City tiene menos hinchas en Inglaterra y muchísimos menos en el resto del mundo. Y cuando su estadio posee 19.782 localidades menos que Old Trafford. No obstante, en la gestión futbolística, desde la dirección deportiva, el City lo golea doce a cero. Pueden cometer un dislate (como pagar 117 millones de euros por un volante normalito como Jack Grealish), pero luego lo remedian con otras ventas y cosechando más éxitos. Han sido campeones también con Roberto Mancini y con Manuel Pellegrini, lo que pondera la dirección del club al mismo nivel que la genialidad de Pep.

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Para los que gustan más de las estadísticas que del juego: Guardiola va por su décimo título de liga en trece que ha disputado desde su debut en Barcelona. Una animalada. Ha ganado 567 de los 777 cotejos que disputó, con 1909 goles marcados y solo 599 recibidos. Acumula una diferencia de gol de +1.310… Alucinante. Nadie en la historia ha alcanzado estos guarismos. Ni Ferguson ejerció un dominio tan tiránico.

Tiene contrato hasta junio de 2023 con los ciudadanos. En tal sentido, con él no puede aventurarse nada pues es capaz de las decisiones más inesperadas, aunque ha confesado sentirse plenamente a gusto en Mánchester y querer seguir mucho tiempo allí. Si renueva, será la peor noticia para todos los demás clubes. A seguir remando... (O)