Hace ya casi 70 años. Guayaquil no llegaba aún al millón de habitantes y era una ciudad segura y tranquila. Había muchas formas de diversión, pero el deporte acaparaba el mayor favor popular, aunque competía con el boxeo, el béisbol y el basquetbol. Había de todo: fútbol de primera, pugilismo amateur y profesional, básquet de primerísima categoría, lucha libre y levantamiento de pesas.


