A falta de que arranque la Copa Ecuador -en la que debutará el 20 de mayo ante Daquilema-, Emelec solo ha disputado un torneo oficial en este 2026. Tras doce fechas de la Liga Ecuabet, el cuadro eléctrico atraviesa un presente irregular y se mantiene en zona del hexagonal del descenso.
El Bombillo suma 14 puntos de 36 posibles, lo que representa un rendimiento del 38,9 %, muy por debajo de la mitad de los puntos en disputa. Su campaña registra cuatro victorias, dos empates y seis derrotas, números que reflejan la dificultad que ha tenido para sostener regularidad en el campeonato.
En el plano ofensivo, Emelec ha convertido nueve goles en doce partidos, con un promedio de 0,75 tantos por encuentro. En defensa ha recibido 15 goles, equivalentes a 1,25 por partido. El balance también evidencia una diferencia negativa que ha acompañado el irregular arranque azul.
Publicidad
El momento deportivo se mezcla además con una nueva turbulencia institucional. El pasado lunes, Cristhian Noboa presentó su renuncia a la Comisión de Fútbol del club por desacuerdos dirigenciales. La salida del exvolante abrió otro foco de tensión en medio de un año marcado por cuestionamientos internos y resultados que todavía no despegan.
Para Sidney Galarza, periodista de Segmento fútbol, el presente de Emelec también puede verse condicionado por lo que ocurre fuera de la cancha. “Emelec atraviesa una etapa turbulenta, donde le está costando salir. La ruptura de relación Jiménez-Noboa podría influir en el equipo siempre y cuando el presidente sepa o no manejarlo”, señaló.
En el análisis futbolístico, Galarza considera que los resultados tampoco terminan de respaldar el trabajo del cuerpo técnico. “Los resultados en la cancha hasta el momento no son del todo convincentes, Sánchez tiene un poco de responsabilidad por cómo plantea los partidos y la poca lectura que tiene de sus rivales. Algunos encuentros salió airoso por individualidades”, apuntó.
Publicidad
Publicidad
Más allá de las críticas, desde el club se ha reiterado el respaldo a Vicente Sánchez y a su grupo de trabajo. Sin embargo, la presión empieza a crecer por la urgencia de resultados y por una tabla de posiciones que empieza a comprometer.
“Actualmente, necesita sacar resultados para no comprometerse con el hexagonal del descenso. El gran problema es que la plantilla no le responde y el tiempo se le acaba”, agregó Galarza.
Publicidad
Emelec volverá a jugar este domingo 10 de mayo, cuando reciba a Libertad FC en el estadio George Capwell, por la fecha 13 del torneo. El compromiso aparece como una oportunidad importante para salir de la zona comprometida y darle un alivio a una hinchada que exige respuestas inmediatas.
El malestar también responde a una deuda que se arrastra desde hace varias temporadas. Emelec no pelea por el título del campeonato ecuatoriano desde 2021, cuando perdió la final ante Independiente del Valle. Desde entonces, el protagonismo se ha ido alejando y el desafío de 2026 pasa, por ahora, por reencontrar competitividad antes de que la presión aumente aún más. (D)
