Luego de vegetar por casi un cuarto de siglo en la segunda división provincial, y cuando era nada más que un grato pero muy lejano recuerdo, el tradicional equipo guayaquileño Nueve de Octubre ascendió a serie B. Y en el 2021 hizo lo que no podía desde 1995: disputar un torneo en la máxima categoría nacional. La reaparición de los octubrinos en la A  fue aplaudida y su campaña, contra todo pronóstico, por tratarse de un equipo recién ascendido, fue exitosa.

Tan notable fue el desempeño de Nueve, al mando del entrenador nacional Juan Carlos León, que clasificó a un torneo internacional, ámbito en el que no competía desde 1984, cuando jugó la Copa Libertadores. En este 2022 participó en la Copa Sudamericana, certamen del que ya fue eliminado.

Al cierre del 2021 los augurios respecto al futuro de Nueve de Octubre eran favorables, en virtud de lo realizado en su temporada de regreso a la serie A. Sin embargo, es hoy, un año después, cuando la escuadra porteña -una de las fundadoras del profesionalismo en el fútbol de Ecuador- parece un club que recién asciende. Su campaña ha sido un verdadero desastre.

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Tan pobre que requerirá una mejoría radical para evitar perder la categoría. Sus números en la primera etapa de la LigaPro son tan paupérrimos que a la hora en que se empiece a usar la tabla acumulada, para establecer a los que bajan y a los que se salvan, los dirigidos por León estarán en peligro.

De 45 puntos en disputa, a lo largo de 15 fechas, los octubrinos consiguieron apenas 9 unidades (único cuadro con solo dígito en cuanto a puntos obtenidos). Es decir, su efectividad fue solo del 20%. Acabó en el fondo de la tabla, mientras dos debutantes absolutos tienen mejores colocaciones: Cumbayá FC está en el puesto número catorce (antepenúltimo) y Gualaceo se ubica noveno.

Nueve de Octubre tiene la peor defensa de la LigaPro, con 26 goles recibidos. Y su ofensiva tiene marca de un tanto anotado por cada juego: 15 (su máximo anotador es Danny Luna, con 7 goles, dos de ellos de tiro penal; lo sigue con 2, Mauro da Luz).

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El conjunto de León, después de Técnico Universitario (9), es junto al Deportivo Cuenca y Cumbayá FC  los que más veces perdieron: 8 juegos cada uno. Y también luego de los ambateños son los que peor diferencia de goles exhiben: menos 12, Técnico; menos 11 los octubrinos (al igual que Cumbayá FC).

La única victoria del club celeste y blanco se produjo en la segunda jornada, hace tres meses, cuando de local superó 2-0 al Mushuc Runa. Más allá de las quejas dirigenciales por el arbitraje o por el uso del VAR, reforzar el plantel en todas sus líneas es la medida más urgente para superar la crisis. Aquello debería implicar la salida de los panameños Ricardo Phillips, Alfredo Stephens, y Newton Williams, que han sido un fiasco; no ha ayudado en nada a Nueve en el 2022.

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En la Copa Sudamericana los octubrinos terminaron, con 15 goles en contra, en el sótano del Grupo E. (D)