Marina Pérez (30 años) está clasificada a sus segundos Juegos Olímpicos. Su boleto a la justa de Tokio 2020 ella lo selló en los Panamericanos de Lima 2019 al ganar plata en pistola de aire, 10 metros. Además, junto con Yautung Cueva logró el bronce en la misma modalidad, en equipo mixto, y otro bronce individual en los 25 metros. A la representante guayaquileña en tiro olímpico, no obstante sus éxitos, le preocupa no tener un entrenador que la “guíe”, la “presione a más” y la “empuje a ser mejor”, dice cuando faltan seis meses para el inicio de los JJ. OO (según el COI y el Comité Organizador, las fechas previstas, si la pandemia lo permite, para inauguración y clausura son 23 de julio y 8 de agosto). Pérez habló con EL UNIVERSO, vía Zoom, desde el polígono de tiro del COE. Ella espera competir en las dos modalidades individuales (de aire y calibre 22).

¿Por qué usted, que ya está clasificada a los Juegos de Tokio, no tiene entrenador?
Por la situación económica del país. Debido a la pandemia del coronavirus, desde abril o mayo no pudo seguir en el país mi entrenador (el mexicano Hugo Hernández). Lo contraté luego para que me asistiera mediante clases virtuales, pero no pude continuar con él por razones económicas que atravesamos en mi hogar; mi esposo se quedó sin empleo.

¿No le preocupa a su entorno que usted no pueda mantener su nivel técnico a tope o llegue disminuida a Japón?
Uno puede mantener el nivel técnico manteniendo las mismas bases de entrenamiento, pero tener un guía detrás de ti, a alguien que te presione a más, siento que es fundamental para un atleta. De cierta manera yo sí tengo dudas sobre mi nivel, porque me surge la duda de cómo sería mi rendimiento si tuviera al entrenador y sin él; o sea, qué resultado de diferencia podría obtener. En Río 2016 ya recibí fuertes críticas por mi participación (terminó en el puesto número 37).

A sus primeros JJ. OO. (en Río 2016) acudió sin entrenador. Sería inaudito, pero con usted se repetiría esa historia.
La entrenadora que en ese tiempo estuvo conmigo fue la cubana Lilia Pérez. Ella me formó como atleta, y desde 2014 no pudo continuar con nosotros. Desde ese año estuve sin coach y mi preparación la basé con consejos de amigos y familiares y la guía y la ayuda del presidente de la Federación, Joselito Padilla. Aquí hay entrenadores capacitados, pero sin la experiencia de haber entrenado (a un tirador) para JJ. OO.

¿Cómo le fue durante los meses más graves de la pandemia de COVID-19, en el 2020?
Asistí al polígono hasta que se inició la cuarentena (marzo pasado). Las mascarillas estaban escasas, no encontré alguna, así que acudí a entrenar (sin protección); y a partir del final de la sesión, al llegar a casa comencé a sentirme débil, con síntomas de gripe. No sé si contraje el virus antes o durante el entrenamiento, pero sinceramente sentí temor (solloza).

En el confinamiento usted siguió entrenando y en junio regresó al polígono. ¿Esa combinación, por las circunstancias actuales, permite mantener el nivel en esta disciplina?
En casa mantener el nivel técnico no tanto. Más que todo lo que logras mantener es el tono muscular; o sea, la fuerza y la resistencia. Sí trabajas en aspectos técnicos, pero más el tema técnico básico, porque cuando disparas logras percibir mejor hacia dónde va el tiro o qué estás fallando.

¿Tienen los deportistas garantías de no contraer el virus cuando vayan a Japón?
Es un virus tan contagioso, tan volátil... Esperemos que si llegan a organizar los juegos y ellos tienen la certeza de que a los deportistas no nos va a pasar y que vamos a estar bien de salud, incluso retornando a nuestros países, sería espectacular. Sería bueno que nos den más información sobre eso.

Entonces, ¿no está convencida de que los Juegos de Tokio tendrán lugar entre julio y agosto próximo finalmente?
Yo creo que sí se van a realizar, debido a la fuerte inversión que ha hecho el país entero y por el apoyo del COI. Es un evento que no se puede echar a perder, aparte del esfuerzo que ha conllevado a los deportistas. No creo que los suspendan.

Si el COI, para ir a los Juegos Olímpicos, los obliga a vacunarse contra el COVID-19, ¿usted se opondría?
Me surgen muchas dudas y miedo por especulaciones sobre que la vacuna a las mujeres las puede dejar estériles y a otros les puede crear una reacción grave. Pero si soy deportista y me dicen: ‘Si usted tiene que ir es obligatorio’. En ese sentido, no me queda de otra, y sí genera temor. (D)