Entremos sin preámbulos al desarrollo de esta columna.

1. Cada federación deportiva provincial debería tener en su directorio no más de nueve miembros: presidente, vicepresidente, secretario, tesorero y cinco vocales. El presidente debe ser un líder y con pantalones bien puestos; y si es una dama, que sea firme en sus decisiones. Que sean remunerados, sin banderas políticas, evaluados en el campo de la masificación, en el logro de títulos, que trabajen ocho horas diarias entre la oficina y visitando escenarios. Toda adquisición en implementos e infraestructura que pase de $50 000 debe tener visto bueno de Contraloría y que su entidad sea auditada anualmente.

2. Las asociaciones provinciales deberían ser elegidas por clubes que demuestren haber tenido actividades en los tres últimos años, como mínimo en tres deportes; de no ser así, no podrán tener presencia en elecciones. Los clubes son el corazón en toda organización.

3. Las federaciones provinciales deberían ser elegidas por las asociaciones y por cuatro representantes de las ligas cantonales, que al ser 25 deberán reunirse y decidir cuatro nombres. Y nadie más, por favor.

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4. Las federaciones provinciales deberían ser autónomas, promover presencia de clubes en centros estudiantiles, en barrios y en cantones. Receptar y motivar al voluntariado que juega un papel de primer orden en el mundo del deporte.

5. Sería un crimen a la luz del día no considerar a los deportistas que lograron y siguen dando glorias con medallas de oro, plata y bronce para que reciban pensiones económicas.

6. Debe haber exoneración en pago de energía eléctrica y agua potable en todos los escenarios deportivos del país.

7. Las federaciones ecuatorianas por deporte deberían ser autónomas y sus autoridades elegidas por las asociaciones provinciales y que trabajen con el Comité Olímpico Ecuatoriano, al que por historia se le debe respetar su autonomía.

8. Que entes del Estado no debiliten, con argumentos ambiguos, los programas trazados, con los cuales los deportistas se encaminan al podio.

9. Hay dos organismos que deberían dar un paso al retiro: Federación Estudiantil y la Federación Deportiva Nacional, y que sus programas pasen a las federaciones provinciales.

10. Que se restituya el impuesto del 5 % a las llamadas telefónicas en beneficio del deporte. Que Contraloría audite anualmente, sin padrinazgo, todos los organismos inmersos en la nueva Ley del Deporte.

Y finalmente, en un punto aparte, deberían desaparecer la política y los políticos en las áreas deportivas.

No más palabras… (O)