Mike Tyson se volvió una celebridad en la década del 90 por los escándalos que protagonizó. Su consagración como campeón mundial de box el 22 de noviembre de 1986, con 20 años de edad, y los otros combates que ganó solo le dieron una fama que lo terminó hundiendo en vicios: alcohol y drogas.

El 19 de julio de 1991, Tyson tuvo una cita en la suite 606 del hotel Canterbury de Indianápolis con Desiree Washington, de 18 años, quien participaba para Miss América Negra. Tras este encuentro, ella lo denunció de violación; y el 26 de marzo de 1992, la jueza Patricia Gifford condenó a Tyson a seis años de prisión y 30 000 dólares de indemnización a la víctima. Aunque solo estuvo tres años.

Al salir de la cárcel en 1995, Mike agradeció a Gifford porque ese tiempo tras las rejas le “salvó la vida”, porque lo ayudó a dedicarse a la lectura y conocer doctrinas religiosas.

Animal sexual en la cárcel

En una de sus entrevistas en prisión dijo que no tenía privilegios, sin embargo, después de unos años en su libro La verdad indiscutible reveló que esto no fue así. Relató que tuvo más visitas conyugales que cualquier otro recluso, en horarios y horas no permitidos.

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“Estaba teniendo tanto sexo que estaba demasiado cansado para ir al gimnasio y hacer ejercicio”, detalló el boxeador y agregó: “Me quedaba en mi celda todo el día (con las mujeres que me visitaban)”.

También manifestó que tuvo sexo con una de las chicas encargadas de la limpieza de la cárcel de Indianápolis. Ella quedó embarazada y decidió abortar. “Ella no tuvo un bebé”, dijo Mike a la cadena internacional de noticias ESPN en 2012. En esa entrevista nunca reveló la identidad de la mujer.

Sus cartas con mafioso inglés

Los gemelos Kray, Ronnie y y Reggie fueron los dueños del este de Londres durante las décadas de los 50 y 60. La mayoría de los asesinatos, robos, estafas y extorsiones. En 1969 fueron arrestados y a inicios de los 90 comenzaron a escribirse con Tyson, un contacto que lo mantuvo durante su época de prisionero.

“Solía escribirle a Reggie Kray cuando estaba en prisión. Él me escribió primero y yo le respondí”, reveló a la cadena inglesa Sky Sports en el 2000 antes del combate con Julius Francis en Mánchester.

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“Él (Reggie) solo me contó sobre su vida y discutí con él lo que estaba haciendo por dentro y cómo me sentía al estar aquí y lo que iba a hacer cuando saliera”, añadió.
Tras la pelea con Francis, Tyson visitó a Reggie en prisión. “Le di mis respetos y fui a visitar a su familia... casi me expulsaron de Inglaterra a Estados Unidos”. El 1 de octubre de 2000, Reggie falleció con cáncer a la vejiga.

Lo castigaron por pelear en la cárcel

Hace unos años, Tyson negó que tuvo riñas en prisión y comentó: “Nunca tuve problemas con otros, cuando salgo al patio algunos gritan cosas sobre mí, sobre mi madre, pero al único que le contesté fue al que me dijo que era un ‘trepador de árboles’. Le pregunté qué significaba y me dijo que así les decían a los violadores, y dij:e Oh ,Dios, no puedo creer esto’. Eso te cambia la mentalidad, te encasilla en un lugar completamente distinto”.

Pero hace unos meses, en una entrevista con Hotboxing, reveló: “Solo una vez. Alguien dijo algo y yo solo fui allí y lo golpeé. Estuvimos encerrados durante mucho tiempo y fue algo irritable. Fui allí a golpearlo”.

Hábito en la lectura marca su recuperación

Las obras de Nicolás Maquiavelo como Del arte de la guerra y El príncipe fueron los primeros libros que comenzó a instruir al excampeón, que en su adolescencia había abandonado la secundaria para llegar a despuntar en el box, según le confesó al periodista Pete Hamill.

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“Estoy leyendo los libros de Ernest Hemingway”, le reveló también a Hamill, a quien también le dijo que se le había complicado la lectura del escritor ruso León Tolstói: “Fue difícil. Me senté allí con el diccionario a mi lado buscando las palabras. Pero me gusta él. No me gusta mucho su escritura porque es demasiado complicada, pero me gusta la forma de pensar del chico”.

Añadió que disfrutó de los libros de Karl Marx, Genghis Khan, Herman Khan y Hernán Cortez, entre otros: “Cuando lees sobre estas personas, independientemente de si son buenas o malas, nos aportan una forma diferente de pensar. Pero nadie puede realmente etiquetarlos como buenos o malos. ¿Quién conoce la definición real de bueno o malo? Lo bueno y lo malo pueden tener una definición diferente para mí de lo que puede tener para ti”.

Religión

“Creo en Dios. Fui criado como católico en mi casa en Brooklyn. Pienso que Don King me llevó a un extremo en el que yo era campeón del mundo y no importaba nada más, no necesitaba toda esa cosa religiosa. Pero estando aquí, confinado, me puso en una situación en la que entiendo el islam y ahora soy musulmán, al entender la situación del islam en el mundo. ¿Quién tiene derecho a decir que el otro está equivocado en sus creencias? ¿Quién tiene derecho de dudar de la fe de otro?”, declaró Tyson en un diálogo en la cárcel con el periodista Ed Bradley.

Su decisión de tomar lecciones para seguir el islam tomó por sorpresa a todos sus seguidores, porque se pensó que iba a cambiar su nombre como lo hizo la leyenda del boxeo Cassius Clay, quien a mediados de los 60 se hizo llamar Muhammad Ali.

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“Yo estaba en un mundo material, entonces ¿cómo podía creer en Dios? Tenía la misma mentalidad que un vendedor de drogas, su dios es el dinero. Su dios es en lo que cree”, aseguró.

Su salida de la cárcel

El 26 de marzo de 1995 abandonó el Indiana Youth Center. Fue esperado a la salida del centro penitenciario por su empresario, Don King; Mónica Turner, su novia; y un grupo de guardaespaldas. Los flashes de las cámaras acecharon al boxeador, quien no habló con la prensa.

Se pensó que iba a buscar rápidamente sus antiguas amistades, sin embargo, decidió ir a una reunión en una mezquita en donde su consejero espiritual, Muhammad Siddeeq, y 200 personas agradecieron por su liberación, en la reunión destacó la prensa del legendario Muhammad Ali. (D)