Tras el accidente aéreo en que falleció el exbasquetbolista Kobe Bryant y una de sus cuatro hijas, Gianna (13 años), una de las primeras preguntas fue si su esposa Vanessa Laine Bryant era una de las nueve ocupantes del helicóptero privado del exdeportista.

Esta nave era usada por Bryant para trasladarse en Los Ángeles, ante la severa congestión que suelen generar los vehículos en las autopistas. Él consideraba que así ganaba tiempo para estar con su familia y seres queridos en los diversos eventos a los que asistía.

"Por culpa de un atasco podía perderme cosas como una función escolar. Se me ocurrió que era una buena manera de seguir entrenando y centrarme en mi trabajo sin quitar tiempo a mi familia. Ahí fue cuando pensé en los helicópteros, que me permitían estar en todas partes en 15 minutos", explicó Bryan en alguna ocasión.

El del domingo iba a ser un partido de básquet en el que participaría Gianna. Pero ni ella ni su padre alcanzaron a llegar luego de que el helicóptero se estrelló.

La razón por la que Vanessa no estaba en la nave se debe al acuerdo al que la pareja había llegado: "nunca volar juntos en el mismo helicóptero", justamente por cualquier accidente, como al final ocurrió. Así lo reveló una persona cercana a la familia, en declaraciones a People.

A Kobe y Gianna les sobreviven Vanessa y las otras hijas de la pareja: Natalia (17), Bianka (3) y Capri (nacida en junio pasado).

Otra condición que habían puesto es que la nave siempre la pilotara Ara Zobayan, quien justamente iba al mando del helicóptero cuando sucedió el accidente del que nadie sobrevivió. (I)