El pedido de Joe Carter

Jueves, 7 de Diciembre, 2017 - 00h07
7 Dic 2017
Jueves, 7 de Diciembre, 2017 - 00h07
7 Dic 2017

El Salón de la Fama del Béisbol es un recinto tipo museo en el que están registrados los jugadores y personajes más destacados, seleccionados cada año por miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), mediante un estricto reglamento.

En los primeros días de cada enero se anuncia a los escogidos de un listado elaborado y aprobado por un comité, para lo cual se necesita obtener por lo menos el 75% de los votos.

La sección 5 de las Reglas de Elección establece: “La votación se basará en el registro, la capacidad de juego, la integridad, la deportividad, el carácter y las contribuciones del jugador al o los equipos en los que participó el jugador”.

Una investigación efectuada por el exsenador George Mitchel pudo establecer que en la década de los años 90 algunos de los más connotados jugadores habían utilizado productos químicos para mejorar su rendimiento, lo que se llegó a llamar la “era de los esteroides”, etapa en la que de manera sorprendente los lanzadores aumentaron la velocidad de sus envíos y los bateadores empezaron a romper marcas que habían estado vigentes por muchos años.

Fue el cubano José Canseco, con la publicación de un libro llamado Juice, quien denunció esta práctica que causó daño terrible. Entre los más famosos jugadores que fueron señalados de usar esteroides estaban nada más y nada menos que Roger Clemens y Barry Bonds.

Clemens fue uno de los lanzadores más intimidantes, considerado uno de los mejores serpentineros del siglo. Ganador por siete años del trofeoCy Young, que se otorga al mejor pitcher. Además por sus 358 victorias, con un estupendo y muy bajo promedio de carreras limpias permitidas de 3.12, con 4.916 turnos lanzados y 4.672 ponches propinados. Ganó dos veces la Triple Corona; y es decir líder de juegos ganados, el más bajo promedio de carreras aceptadas y la mayor cantidad de ponches.

Bonds fue uno de los más fuertes bateadores que ganó en siete oportunidades el título de MVP. Su fuerte fue el récord de jonrones con 762 y 1.996 carreras impulsadas.

Por algunos años los miembros de la BBWAA no incluyeron entre sus elegidos a ninguno de los involucrados ni sospechosos de usar esteroides. Pero al paso del tiempo, han empezado a recibir votos y lo más preocupante es que han subido considerablemente sus porcentajes, pues pasaron en el 2016 de tener 43% a escalar en este 2017 al 53%.

Con esta proyección se estima que con el paso del tiempo podrían ser elegidos, debido a la llegada de votantes más jóvenes y la salida de algunos veteranos de la información.

En los últimos días se conoció que el expelotero y ahora comentarista de radio y televisión Joe Morgan ha emitido una carta a los miembros electores.

Morgan es miembro del Salón de la Fama por sus grandes actuaciones como segunda base, especialmente con la famosa Máquina Roja de Cincinnati, que ganó la serie mundial de 1975 y 1976, fue elegido dos veces Jugador Más Valioso y considerado uno de los mejores jugadores de porcentaje y recordado por su peculiar forma de mover su brazo mientras estaba en el cajón de bateo.

En la parte más importante del escrito pide que no se elija a aquellos jugadores que se les comprobó el uso de esteroides. “Pensamos que el silencio se puede interpretar como aceptación. Que los aficionados crean que nos gusta y que los estándares de elección al Salón de la Fama se relajen lo suficiente como para permitir que los tramposos estén dentro del grupo. No queremos que los fanáticos piensen eso nunca”.

“Creo que el Salón de la Fama es especial. Hay una santidad para ser elegidos. Es reverenciado. Es el más difícil de ingresar, de cualquier deporte en Estados Unidos“.

“Cualquier persona que haya tomado productos químicos que alteran el cuerpo en un esfuerzo deliberado para engañar al juego que amamos, sin mencionar que han engañado a jugadores actuales y anteriores, y también a los fanáticos, no deben pertenecer al Salón de la Fama. Al hacer trampa, acumularon grandes números e hicieron creer que como grandes jugadores no hacían trampa y aperentaban ser más humildes en su labor, alejándose de sus logros y consideraciones por el Salón de la fama. Eso no está bien”.

“Algunos sienten que no pueden compartir un escenario con jugadores que consumieron esteroides. Las trampas que contaminaron una época ahora corren el riesgo de mancharlo también lo que significa demasiado para nosotros. Si los usuarios de esteroides entran, se dividirá y disminuirá el ligar, algo que no podríamos soportar”.

Coincidimos plenamente con las preocupaciones de Joe Carter y consideramos que el Salón de la Fama debe mantenerse como un lugar sagrado al que deben llegar los más connotados y brillantes jugadores que están libre de cualquier sospecha que atente contra la pureza del deporte y que la elección debe ser la oportunidad para asegurar de mantener alejados a los tramposos para que nunca ingresen al templo de los inmortales.(D)

Por algunos años los miembros de la BBWAA no incluyeron entre sus elegidos a involucrados ni sospechosos de usar esteroides, pero al paso del tiempo han empezado a recibir votos.

El pedido de Joe Carter
Columnistas
2017-12-07T00:07:12-05:00
Entre los más famosos jugadores que fueron señalados de usar esteroides, en su época de gloria, estaban nada más y nada menos que los peloteros Roger Clemens y Barry Bonds.
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