A Rogerio Ceni el arco se le hacía pequeño. Vivió de sus guantes y conquistó el mundo con los 131 tantos que salieron de sus botines, pero el portero más goleador de la historia siempre volvía a la meta del Sao Paulo, de la que solo lo separó el retiro. El domingo pasado cerró 25 años de carrera profesional.












