Gilda Macías Carmigniani

  • Recuerdos de mi colegio

    Nunca olvidé mi colegio y tal como cantaba Marisol: Yo prometo en juramento / que siempre en mi pensamiento / tu imagen he de llevar.

  • Crear capacidades

    Más allá del uso de los pronósticos del PIB, la cuestión es cómo impacta este crecimiento económico en la vida cotidiana...

  • ¿Es femenino el siglo XXI?

    De ‘autócratas del siglo XXI’ tildó el escritor Moisés Naim a Bolsonaro, Trump, Putin y Maduro.

  • Una muñeca de trapo

    Cualquier pelafustán se parquea en los espacios reservados, con la complicidad de vigilantes y celadores...

  • El otro dilema

    Z. Bauman y G. Dessal ya habían anticipado el vínculo entre el estado líquido de la civilización y la caída de la imagen paterna.

  • Cuando jugábamos carnaval

    Aunque ya no se juega con globos o harina, el desenfreno sigue siendo consustancial a lo humano. Demasiado humano.

  • ¿Cuál educación superior?

    En los últimos años, China ha construido 100 IES de clase mundial para formar líderes de talla universal.

  • Dime con quién andas…

    La gente corrupta es seductora, astuta, malosa, incapaz de reconocerse perversa al transgredir la ley.

  • Réquiem por el liderazgo

    De 24 países latinos, Uruguay (puntaje 8,61), Chile (8,28) y Costa Rica (8,16) califican como democracia plena.

  • Mis anécdotas navideñas

    En la Navidad de mis 12 años, desperté el 25 de diciembre tempranito y al pie de mi cama había dos grandes cartones...

  • Amar en tiempos líquidos

    El mercado exige gozar con objetos de consumo (celular, p. ej.), precarizando el enlace amoroso y produciendo un vacío.

  • Animales fieros

    Los políticos son animales fieros. El presidente enfrenta hoy la contradicción de convertirse, o no, en uno de ellos.

  • Educando en la pandemia

    Unicef concluye que los alumnos han perdido competencias en varias áreas e insta a retornar a la presencialidad.

  • Artículo 3

    Con miras al cumplimiento de la Agenda 2030, ¿es hora de que el tercer sector construya una renovada identidad?

  • La gente guayaca

    ¡Yérguete, Guayaquil, noble y valiente, luce tus galas de triunfales días! (Víctor Manuel Rendón).

  • Creer o no creer…

    Sostiene el filósofo que los no creyentes consideran que nadie les observa desde lo alto; por tanto, nadie podría perdonarles.

  • Son tiempos de cambios

    Nos advierten que el Estado no es ya la representación democrática de los individuos, sino un actor más en el escenario.

  • Dadme una palanca…

    La masividad de las demandas es clave para marcar tales cambios; nada o poco ocurre si no es exigido.

  • La Zona de Desarrollo Próximo

    Bien señala de Souza que no se aprende con la respuesta ya existente sino con la pregunta relevante que desafía el talento.

  • Pecadores sin pecado

    Caminamos entre arenas movedizas de podredumbre, sin padrenuestros o códigos éticos que contengan el arrastre.

  • Mi querida hermana Gis

    Yo no sé si los ángeles existen, pero todo este tiempo me ha acompañado el frufrú de unas alas.

  • De vuelta al paraíso

    Me resultó difícil entrar a tiendas, cafés o atracciones, debido a los altos escalones y la escasez de rampas.

  • La potente sociedad civil

    Cuando a la percepción de desigualdad se suma un factor de identidad, podrían generarse malestares sociales.

  • Por amor a la Patria

    El legado de Jaime Roldós (II)

  • Más allá de la LOES

    Comparto algunas reflexiones del debate liderado por la Unesco sobre el futuro de la educación superior.

  • Hay golpes en la vida…

    Y sí. El tiempo en que vivimos es oscuro y sombrío, pero podemos decidir lo mucho por hacer con el tiempo que nos queda.

  • Calentando los motores

    Un sistema es un conjunto de elementos o componentes interrelacionados entre sí y con el entorno que lo rodea...

  • Sueño, luego existo

    Espero que los resultados de la elección generen la adhesión de los ecuatorianos, en el marco de los valores democráticos.

  • Tus hijos no son tus hijos

    Un buen amor deja en libertad el destino del vuelo de los hijos; arrullados ellos, para siempre, en los confines de nuestro canto.

  • ¡A mí me importa!

    Pero en este país de borra y va de nuevo, somos protagonistas de un cuento de terror y somos, asimismo, una historia del error.