Fabiana Gómez López transita apresurada por las calles polvorientas y empedradas de la cooperativa Virgen del Cisne, ubicada en el cerro San Eduardo. Son las 11:45 del pasado viernes. La mujer camina dos cuadras.
Espera que dos niñas bajen de un expreso escolar y regresa rápido a su vivienda.
Ella indica que las calles de esta cooperativa le dan temor porque no conoce a los moradores. “Solo vengo a visitar a mis primas y ellas me han dicho que las personas nuevas pagan piso. A ellas no les roban, pero a mí sí me pueden asaltar”, expresa la mujer.
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Moradores coinciden en esta problemática, sobre todo en los alrededores de la manzana 5. “Se reúnen a vender o a fumar droga. Luego le empiezan a pedir dinero a la gente o le roban”, expresa un morador, quien prefirió proteger su identidad.
Las cooperativas que conforman el cerro San Eduardo son: Virgen del Cisne, 25 de Julio, en la zona de ingreso al túnel. Mientras que en la avenida Barcelona están ubicadas Mirador de Barcelona y San Eduardo.
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Personal policial manifiesta que estas zonas pertenecen al subcircuito cinco del circuito Bellavista.
Habitantes de la cooperativa 25 de Julio indicaron que una de las principales problemáticas es el consumo de drogas.
Mónica Farías Tomalá, que se dedica al comercio hace seis años en el sector, expresa que jóvenes se reúnen a partir de las 21:00. “Ellos aprovechan que esto es oscuro y hay maleza para ocultar la droga. Además, no realizan control todos las noches”, comenta la mujer.
Uniformados indicaron que realizan la vigilancia de la zona con un patrullero, motorizados y personal a pie.
Un comerciante de la misma cooperativa manifiesta que ha observado asaltos frente a su despensa. “Hasta me he metido en problemas por tratar de defender a las personas. Son chicos que viven aquí y por eso uno no puede hacer mucho, porque le dicen sapo o lo amenazan”, manifiesta preocupado.
Agrega que los antisociales aprovechan la poca seguridad de las viviendas para ingresar y robar enseres.
“Mucha gente de estas invasiones vive en la Península o en Manabí. Cuando se van de viaje y no queda nadie, los ladrones rompen las cañas y se meten”, expresa el hombre, mientras observa los alrededores.
Kattya Paredes Andrade, directora de la escuela fiscal Alejo Lascano Bahamonde, ubicada en la cima del cerro San Eduardo, dice que necesitan una UPC para tener más control, especialmente con los niños que asisten al plantel.
Amarildo Vásquez Carvajal, quien es entrenador de la Ciudad Deportiva, destaca que personal policial patrulla la avenida Barcelona y el ingreso al túnel. “Igual se dan los robos porque hemos recibido como cinco quejas de alumnos que han sido asaltados cuando iban a tomar un bus o Metrovía a pocas cuadras”, expresó el ciudadano.
Agrega que en varias ocasiones han solicitado ayuda a la Policía. “A trabajadores también les han robado y son gente que viene de los cerros o del suburbio. Ahora tenemos los números de la Policía y hemos llamado para que pasen más seguido”, reitera Vásquez.
Uniformados indicaron que desde marzo pasado han instalado más de 100 alarmas de seguridad en cooperativas del subcircuito 5.
Patricia Zambrano Rodríguez, habitante del Mirador de Barcelona, dice que hace dos meses cuenta con este sistema de seguridad. “Ellos realizaron charlas, pero por mi trabajo no pude asistir. Cuando instalaron la alarma también nos explicaron cómo se debe utilizar”, expresa la mujer.
Otra moradora, quien prefiere no dar sus nombres, comenta que en las escalinatas se reúnen jóvenes de la zona para consumir droga. “A veces mis hijos quieren salir en la noche al parque, pero mi esposo no los quiere sacar porque es peligroso. Sobre todo porque no tenemos ninguna UPC o carpa policial”, expresa la mujer.
José Yaucán Ruiz, quien lleva 10 años trabajando en su tienda en la cooperativa San Eduardo, expresa que hace tres meses vehículos sospechosos rondaban el sector del parque.
“Parece que venían a repartirse lo que habían robado: los teléfonos o el dinero. Pero desde que la Policía instaló las alarmas ya los llamamos cuando observamos algo sospechoso. Creo que por eso han disminuido los robos, al menos aquí en la entrada a San Eduardo”, manifiesta el comerciante.
Puede solicitar auxilio a los números (04) 220-6444 o al 098-463-4567.
Otros casos
Estruche en vivienda
Marcos Delgado Jama denunció que el pasado 7 de noviembre antisociales se llevaron electrodomésticos y ropa del interior de su vivienda, ubicada en la mz. 18 de la cooperativa 25 de Julio, en el sector San Eduardo.
Intento de plagio
Un hombre indicó que el pasado 20 de septiembre Ángel Benito Vacacela Morán, de 23 años, intentó raptar a su hija de 12, quien esperaba un expreso escolar en el cerro San Eduardo. El denunciante expresó que observó que el hombre la subió a una motocicleta. Personal policial logró capturarlo.
Agresión física
Julio López Zambrano denunció que el 30 de noviembre fue golpeado por Jonathan Ramírez, alias Drácula, quien lo habría amenazado de muerte cuando intervino en la pelea que tenía con su conviviente.
Textuales
Amarildo Vásquez Carvajal
entrenador ciudad deportiva
“Lo que necesitamos es una UPC para no darle oportunidad a los ladrones. Queremos obras”.
Kattya Paredes Andrade
escuela fiscal Alejo Lascano
“A dos profesoras les han robado. Pedimos que exista vigilancia permanente para los niños de la escuela”.
El próximo lunes
Delitos que afectan a los moradores y transeúntes a lo largo de la vía Perimetral.