Nela Martínez, eterna guerrera

Nela Martínez, nacida en 1912, falleció en el 2004, luego de una extensa vida de militancia política y de lucha social. Con sus hijos Juan y Mauricio. Presentando Los guandos. Nela Martínez en su juventud. Junto a Raymond Meriguet. Con su hijo Leonardo, Elsa Mujica y Araceli Gilbert. En Paita, buscando el rastro de Manuela Sáenz. Con Joaquín Gallegos Lara.
Nela Martínez, nacida en 1912, falleció en el 2004, luego de una extensa vida de militancia política y de lucha social.
Nela Martínez, nacida en 1912, falleció en el 2004, luego de una extensa vida de militancia política y de lucha social.
Con sus hijos Juan y Mauricio.
Con sus hijos Juan y Mauricio.
Presentando Los guandos.
Presentando Los guandos.
Nela Martínez en su juventud.
Nela Martínez en su juventud.
Junto a Raymond Meriguet.
Junto a Raymond Meriguet.
Con su hijo Leonardo, Elsa Mujica y Araceli Gilbert.
Con su hijo Leonardo, Elsa Mujica y Araceli Gilbert.
En Paita, buscando el rastro de Manuela Sáenz.
En Paita, buscando el rastro de Manuela Sáenz.
Con Joaquín Gallegos Lara.
Con Joaquín Gallegos Lara.
18 de Noviembre, 2012
18 Nov 2012

Caminó bastante. Llegó a su casa y durmió 24 horas seguidas. Así su cuerpo extenuado se recuperó de las largas jornadas de lucha. De decisiones. Nela Martínez, por entonces una treintañera, acababa de participar en los acontecimientos de mayo de 1944, una revuelta popular que la historia nacional recoge como La Gloriosa y que terminó con el derrocamiento del presidente Carlos Alberto Arroyo del Río, a quien, entre otros aspectos, se le cuestionaba el carácter oligárquico y represor de su gobierno y ceder, además, territorios ecuatorianos.

Junto con un grupo de líderes que integraban la Alianza Democrática Ecuatoriana (ADE), Nela se tomó el Palacio de Carondelet: ordenó, organizó, comandó. Eran días movidos. Todo era un hervidero en Quito y Guayaquil. El poder le fue entregado, luego, a José María Velasco Ibarra, exiliado por esas fechas en Colombia, y que instauró, así, su segundo mandato. Posteriormente, se declaró dictador.

Ella contaría después que Velasco Ibarra, tras ser nombrado presidente, y quizá como deferencia, le dijo: “¿Qué quiere que haga por usted?”. Nela le contestó: “No quiero nada más que usted cumpla con los objetivos de la revolución”. Y salió. Caminó y caminó hasta llegar a su casa. Y durmió.

La comunicadora y feminista Alexandra Ayala Marín la denomina, por su participación en La Gloriosa, la ministra de Gobierno sin cartera. Dice que nadie la nombró oficialmente en el cargo, pero en los días de la revuelta y cuando los insurgentes tenían el control, ejerció como tal y se ganó el respeto de todos.

El próximo 24 de noviembre se cumplirán cien años del nacimiento de esta mujer pionera, que el Ecuador conoce como Nela Martínez, y cuyo nombre completo es Mariana de Jesús Martínez Espinosa, quien vino al mundo en 1912, en Cañar, en una familia conservadora y terrateniente, de la que tomó distancia física e ideológica –no afectiva– tempranamente, para abrazar causas como el comunismo, la lucha por los desposeídos y el trabajo junto a los indígenas y con las mujeres, a más de una labor literaria propia. Salió de su conventual y tranquilo lugar de origen, para trasladarse a ciudades como Ambato, Cuenca, Guayaquil o Quito. Y luego a otros países.

Ayala la ubica como una persona que abrió el camino en el Ecuador para la participación política de las mujeres. Señala que Matilde Hidalgo de Procel, con su decisión de reclamar su derecho al sufragio, hizo que se instaurara el voto femenino en el Ecuador, en 1929, y marcó un hito. Nela tuvo una activa militancia. Fue la primera diputada ecuatoriana.

La pintora Patricia León, vinculada a movimientos de mujeres, quien la conoció a inicios de la década de los 80, guarda en su memoria la respuesta que le dio su padre, cuando ella le preguntó si sabía quién era Nela Martínez: “Quién no va a conocerla. Era una mujer guapa, jodida y con unos arrestos increíbles. Era una mujer de reuniones, de política, sabía departir, no era la servidora de café”. León la evoca ya mayor cuando se produjo su encuentro con ella, pero lúcida y muy interesada por las causas sociales.

En el libro Yo siempre he sido Nela Martínez Espinosa, Una autobiografía hablada (2006), cuya editora es Ayala, construido a partir de extensas entrevistas a la protagonista, se cuenta que Nela era la octava hija de una familia católica (dos de sus hermanas tomaron los hábitos) y que desde pequeña ejerció la disidencia. Jugaba, por ejemplo, a la pelota, algo que entonces las niñas no hacían, y sintió de cerca las diferencias sociales cuando oyó que un indígena gritaba desesperadamente porque era azotado por su patrón, o vio cómo las pertenencias de los ricos eran transportadas o movilizadas a lomo de indios.

Lectora voraz, un hábito que aprendió de su madre y algunas mujeres de la familia, en su juventud trabajó como profesora y pronto conoció al que sería su primer amor y su compañero de sueños e ideología: Joaquín Gallegos Lara, integrante del Grupo de Guayaquil, colectivo literario que se completaba con Alfredo Pareja Diezcanseco, José de la Cuadra, Demetrio Aguilera Malta y Enrique Gil Gilbert, este último devoto militante comunista, y con quien hizo amistad. En su autobiografía cuenta que Gil y su esposa, Alba Calderón, vivían en el mismo lugar que Gallegos Lara, la madre de este y ella, y compartían ideales y pobreza. Gil había roto con su familia, que se oponía a que él se casara con Calderón.

El padre de Nela, avisado de las pretensiones de matrimonio de su hija, le dijo: “Mejor hazte hermana de la Caridad”. Pero ella se casó con Gallegos Lara, quien tenía un impedimento físico, pese a la oposición de la familia. Fue un tiempo de aprendizaje y de influencia mutua. De política, de literatura y también de carencias. Fue Nela, según se dice, la que le contó al escritor el duro trabajo y el sufrimiento de los indios y así él empezó a escribir Los guandos, una novela que dejó inconclusa, y que ella terminó. Obra a cuatro manos, que se publicó en 1982. No fue su única incursión literaria. Escribió cuentos, poemas y artículos de opinión.


Fotos tomadas del libro Yo siempre he sido Nela Martínez Espinosa.

Nela Martínez, eterna guerrera
Cultura
2012-11-17T09:05:01-05:00
El Universo