Con un tenis contundente, agresivo y preciso, el argentino Leonardo Mayer (77 ATP) confirmó su favoritismo y se coronó campeón del VIII Challenger de Guayaquil, al derrotar por 6-2, 6-4, al italiano Paolo Lorenzi (69) en una hora y 24 minutos.
El juego, que se desarrolló durante la noche del anterior sábado, tuvo la expectativa de unos 1.000 aficionados que asistieron al Anexo del Guayaquil Tenis Club en la avenida Samborondón.
De entrada, el jugador nacido en Corrientes logró quebrar el servicio con una muestra de agresividad y en busca del título.
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Mayer, que apenas perdió un set en todo el torneo, se mostró muy sólido en el fondo y llegó siempre cómodo a ejecutar sus potentes tiros, muchos de ellos ganadores.
En cambio, al italiano se lo notó un poco afectado por el desgaste físico sufrido una noche antes, cuando disputó 4 horas y 7 minutos en la semifinal ante el español Rubén Ramírez Hidalgo, por lo que a pesar de su esfuerzo le costaba tomar el protagonismo en el encuentro.
“Estoy muy contento con este título en el último torneo del año. Por suerte lo pude ganar yo, pero estoy tranquilo, contento por el año en general”, fueron las primeras palabras del campeón, quien de esta manera se toma la revancha ante el italiano, que lo derrotó la semana pasada en la final de Medellín.
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“Sí, es lindo ganar, él es un gran rival, es muy complicado, yo lo notaba que estaba un poco cansado como que el partido de ayer (viernes) lo mató un poco. Pero yo empecé a jugar mejor, aproveché también la situación y por eso marqué esa diferencia en el partido”, agregó.
“No me confié para nada, ataqué bien y no lo dejé respirar, entonces también es difícil aguantar para él (Lorenzi) y por eso creo que me llevo la final”, indicó Mayer, quien se hizo acreedor a 90 puntos ATP y suma con este su séptimo título Challenger, primero en Guayaquil.
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De su parte, Lorenzi, muy exhausto luego del partido, se mostró tranquilo por su actuación en general en el certamen. “Sí, cierro bien el año, con el mejor ranking, estoy muy feliz. Hoy (sábado) él (Mayer) jugó mejor que yo, que bueno para él que ganó, pero para mí fue una semana buenísima”.
“Creo que sí, se sintió el desgaste, yo no estaba pensando en eso, pero seguro se sintió, porque cuando trataba de moverme, yo estaba un poquito más lento y tenía un poquito de problema, pero el tenis es así”, finalizó.




















