Mediante decreto 1290, el presidente Rafael Correa decidió dividir al Instituto de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez en la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), y el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (Inspi).

Según los considerandos, la decisión se tomó porque es necesario mejorar la calidad del control posregistro y facilitar la gestión del sector productivo nacional.

Sobre esta base, el presidente Rafael Correa decidió crear la Agencia de Regulación y "escindir" el Instituto Izquieta Pérez en el Inspi y en la misma Arcsa.

El Inspi ejecutará  la investigación, ciencia y tecnología, e innovación en el área de salud humana y será el laboratorio de referencia nacional de la red de salud pública.

En tanto, el Arcsa se encargará del control de los productos de consumo humano, medicamentos, dispositivos médicos, entre otros.
Deberá crearse en un plazo de 240 días, y mientras se da este proceso, el Inspi se encargará de la emisión de registros  y certificaciones sanitarias, así como los permisos de funcionamiento.
 
La Arcsa será una organización con personería jurídica.