Dos caras, dos bocas y tres ojos. Imaginar un rostro así produce cierto temor o el pensar que se trata de una película de ficción. No obstante, esas son las peculiaridades del gato Frank y Louie, quien nació con el síndrome de Jano –llamado así por el dios romano de dos caras–.

El año pasado quedó registrado en el Libro Guinness de Récords como el gato más longevo (12 años) que sobrevivió a este desorden –y también a su primer dueño quien, desde el primer día del nacimiento del minino, quiso sacrificarlo–. Pero la doctora Marty Stevens (EE.UU.), que llevó el caso, decidió adoptarlo. Lo cuidó y demostró que el amor surge, incluso ante las creaciones inéditas, para algunos monstruosas de la madre naturaleza.

Publicidad

Frank y Louie vivió ante todo pronóstico adverso, marcó un récord mundial y ya es parte de la historia, de una ‘doble’ y peculiar historia.