María Belén Salinas Castro
.- El cachorro puede ser entrenado a partir de los 3 meses, aproximadamente, para que luego sea un ‘adulto de bien’. Usted puede enseñarle tips básicos como indicarle el lugar para hacer sus necesidades, que se porte adecuadamente durante el paseo o acostumbrarlo a una buena alimentación.

Si no tiene el tiempo o desconoce cómo hacerlo, puede acudir a los profesionales: adiestradores de perros. Uno de ellos es Darwinson Plaza, de la Escuela de Adiestramiento Canino (Esadcan), quien pasó de trabajar en un taller de calzado a convivir con los canes, hace doce años. “Normalmente a los perros es complicado enseñarles, pero a veces más complicado es que la persona entienda a su perro”, asegura.

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A su escuela llegan mascotas que son dominantes, agresivas o con problemas de socialización. El entrenamiento, dice, depende de lo que quiera el cliente; sin embargo, el proceso fracasará si el dueño no colabora y no tiene la paciencia necesaria para seguir en casa los consejos del adiestrador.

Existen también, expone Plaza, canes para coadyuvar en terapias e incluso para detectar un riesgo de infarto en sus dueños. A estos perros se les aplica un test para determinar si reúnen las condiciones.

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De lunes a viernes Héctor Ortiz va desde Puerto Azul hasta la Alborada para visitar a sus clientes perrunos. Asevera que tiene 22 a su cargo. Sus conocimientos son empíricos. Aprendió de su cuñado, quien tenía experiencia militar en canes. “Ellos para mí son parte de mi familia”, expresa. Los servicios de Ortiz incluyen el paseo y un entrenamiento más completo, en el que el perro aprende, incluso, a no aceptar comida de personas extrañas.

Julio César Caicedo, además de ser bombero voluntario, es director de la Escuela de Instrucción Canina. Adquirió experiencia como guía de canes de las Fuerzas Armadas del Ecuador (FAE). Ya le ha tocado, relata, sacar a perros atrapados en zanjas o alcantarillas, o a gatos en apuro sobre los árboles.

Psicología, rehabilitación y socialización canina son los tres ejes en los que trabaja su escuela. Se estudia el caso de cada perro y según lo que necesite se le aplica el método más adecuado de adiestramiento. Los requisitos de ingreso, tanto de esta escuela como de Esadcan, son que el perro tenga sus vacunas al día, que no esté infectado con garrapatas y el historial médico registrado por su veterinario.

El profesionalismo con el que sea manejada su mascota es importante. Su acompañamiento en el proceso también.