Dieciocho fotografías, 21 piezas arqueológicas y un video integran la muestra que se inaugura hoy en la sala de grabados Galo Galecio del MAAC. Se titula Etnias y sonidos precolombinos y fue mentalizada por el compositor y etnomusicólogo chileno Rodrigo Covacevich, quien es autor de las imágenes que se presentan en el museo.
Él realiza desde hace 14 años un estudio de los sonidos precolombinos, luego de que le surgiera la necesidad de implementar en sus composiciones “aspectos sonoros que sean novedosos”. Se dio cuenta entonces que las culturas ancestrales, las del periodo precolombino, le ofrecían esta variedad.
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Covacevich emprendió visitas periódicas a países de la región sur andina, asegura. Recorrió Perú, Bolivia, Ecuador y Chile.
En todos ellos, explica, recorrió los lugares en los que “estas culturas ancestrales existieron”; acudió a ferias en las que se comercializan algunos instrumentos y otras réplicas de estos. “Les tomaba fotos a las piezas, las ejecutaba y grababa el audio, además, juntaba información sobre dónde fue encontrada, por quién, en qué circunstancias”, comenta.
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Agrega que también visitó museos para constatar los datos recopilados. Señala que en total conoció un promedio de 500 instrumentos precolombinos que surgieron entre “el periodo paleoindio 11.000 a.C. hasta el 500 d.C., que es la conquista”.
En su investigación, Covacevich descubrió que los habitantes del periodo precolombino necesitaron hacer tangible lo intangible, es decir, querían imitar los sonidos que emitía la naturaleza (ya sea elementos como la lluvia o el trueno hasta animales como las aves o el mono). Incluso por eso es que algunos de los instrumentos son zoomorfos o antropomorfos.
Los instrumentos fueron usados en tres ámbitos. El social, es decir, los ejecutaban en bautizos, matrimonios, y otras fiestas; el natural, que consistía en pedir por una buena cosecha o siembra; y el ritual, que comprendía las ceremonias de sanación que practicaba el chamán o en cortejos fúnebres.
Los emisores de sonido eran en su mayoría de viento, pero también había de percusión y de frotación. Gran cantidad de las piezas arqueológicas sonoras en el periodo precolombino fue elaborada en cerámica, explica Covacevich. También algunas se hicieron con madera, otras con huesos de animales y otras con conchas de mar.
Dice que es importante recuperar la sonoridad ancestral de los instrumentos precolombinos, ”porque nos trae memoria”. Explica que hay dos tipos de instrumentos: los arqueológicos, que existieron y ya no se los toca más, y los etnográficos, vigentes hoy en día.
Las culturas que están presentes en las fotografías de Covacevich son la Mapuche, de Chile; la Chincha y la Chimú, de Perú; la Tiahuanaco, de Bolivia; y la Cañari, la Jama-Coaque y la Bahía. Mientras que las piezas arqueológicas, que forman parte de la reserva del MAAC, pertenecen a las culturas ecuatorianas Guangala, Manteña, Bahía, Milagro-Quevedo, Chorrera y Jama-Coaque.
Apuntes
La muestra Etnias, sonidos precolombinos se inaugura esta tarde, a las 18:00, en el MAAC, en Malecón y Loja.
A más de la inauguración oficial de la exposición, el compositor y etnomusicólogo Rodrigo Covacevich ofrecerá en el mismo acto una conferencia sobre el periodo precolombino.
La exhibición se presentó en Valparaíso (Chile) y también en Quito y Cuenca.