Ángel Pérez, de 53 años, luce orgulloso de su oficio de panadero que realiza hace cuatro décadas en uno de los pocos hornos de leña que quedan en la ciudad. Él es miembro de la Sociedad Unión de Panaderos de Socorros Mutuos de Guayaquil, que el próximo 1 de diciembre cumplirá 113 años de vida, una de las más antiguas del país con 52 afiliados.