Con La luz difícil, el escritor colombiano Tomás González ha logrado crear una atmósfera donde se funden el dolor y la muerte. Esta obra, que lo trajo a Guayaquil para presentarla en la Feria del Libro del Ministerio de Cultura, tiene como protagonista a David, un paisa como él, de 50 años, artista y testigo de la elección que tomó su hijo Jacobo: morir. Un accidente lo había dejado parapléjico y con dolores tan fuertes que le hacían la vida insoportable. Es que González sabe lo que es perder a un familiar. Su ópera prima, Primero estaba el mar, surgió tras la muerte de uno de sus hermanos. En esta entrevista con EL UNIVERSO afirma que la escritura lo ha ayudado a superar parte de este tipo de dolores.
















