‘Ya vas a ver que yo gano’. Esta frase, con su voz entrecortada a causa de un problema de lenguaje que también le afecta el oído, fue pronunciada por el guayaquileño Christian Pazmiño Mantuano días antes de enviar su obra Puente de teclado a la 53º edición del Salón de Octubre.

Y estas palabras fueron sentencia, puesto que resultó ganador del primer premio adquisición de este certamen.

Publicidad

En su propuesta Puente de teclado, el artista de 33 años rememora su infancia, cuando las calles del lugar donde vive, la cooperativa Fuerza de los Pobres (sur de la ciudad), eran estrechos puentes con tablas. Estas últimas, en su trabajo pictórico, poseen la forma de teclas de piano.

Christian mantiene presente su pasado en su producción, porque tanto en su casa como en su taller (ahora de cemento y ubicados uno al lado del otro) hay cuadros marcados con ese elemento: los puentes con pedazos de tablas.

Publicidad

Christian, a quien le gusta que lo llamen Pazmiñito, es conocido entre sus vecinos porque es amiguero. Algunos de su sector le han pedido que diseñe sobre las paredes exteriores de sus viviendas y la mayoría de ellas representan manglares y antiguas casas de caña junto al estero Salado complementadas con los puentes con tablas.

Christian es hábil con sus manos. Su hermana Vicky cuenta que en su niñez armaba balsas y también sabe bordar porque en la Unidad Educativa Humberto Salvador Guerra le enseñaron a hacerlo. Él fue abanderado de su escuela (la cual era fiscal y para niños con todas sus capacidades) y luego cursó el colegio de Bellas Artes. Y a pesar de su condición humilde y de padecer una discapacidad, no se siente inferior a nadie.

Mérito son la perseverancia, constancia y paciencia que ha puesto en su carrera, la cual desarrolla desde pequeño cuando Julia Feijoó (+), directora de la escuela donde estudió, descubrió e impulsó sus aptitudes con el dibujo.

Desde entonces ha participado en más de 40 concursos locales y nacionales de pintura, en los que ha logrado algún reconocimiento. Todas las placas y medallas las exhibe en la sala de su casa.

Ya intervino tres veces antes en el Salón de Octubre y también ha estado en el Festival de Artes al Aire Libre (FAAL), donde ahora nuevamente es concursante.

Sus principales pilares han sido Feijoó; Letty Palomino, exvicerrectora de la escuela Humberto Salvador Guerra; y su madre, Irene Mantuano, quien lo ayuda económicamente con su trabajo de manicurista, pero él también genera ingresos económicos con las obras que elabora en el pequeño taller de su casa.

De hecho, los 10.000 dólares de premio del salón octubrino, los invertirá en arreglar su vivienda, ampliar el taller y comprar más materiales de pintura.

Ahora tiene a su cargo elaborar los murales del puente ubicado en av. Quito entre Venezuela y Portete. También crea monigotes para fin de año y ayuda a sus vecinos a elaborar papelógrafos. Él tiene la convicción de continuar en la escena artística de su ciudad.

Apuntes
El Salón de Octubre, en el que constan las 23 obras admitidas (incluidas las ganadoras), se inaugura hoy, a las 19:30, en la Casa de la Cultura del Guayas (9 de Octubre y P. Moncayo). En el acto se premiará a los triunfadores.