Teniendo en cuenta que, de acuerdo con un informe presentado por la Unesco, el tiempo de escolaridad promedio en Ecuador es de solamente ocho años, Banco Pichincha ha definido, como parte de su política de responsabilidad social, que la contribución al mejoramiento de la educación es vital para el desarrollo del país, ya que un nivel insuficiente afecta no solo a la calidad de vida de las personas, sino también a las posibilidades de crecimiento económico, creación de riqueza y bienestar.















