QUITO
.- El Gobierno sufrió ayer un nuevo revés, luego de que el Tribunal Quinto de Garantías Penales declaró inocentes a los cuatro procesados por el delito de magnicidio, que incluye al exdirector del Hospital de la Policía Nacional, coronel César Carrión.
Con esta decisión, el tribunal, integrado por los jueces Hugo Sierra, Luis Fernández y Jacqueline Pachacama, acogió los pronunciamientos de la defensa de los implicados: a más de Carrión, Luis Martínez, Luis Bahamonde y Jaime Vinicio Paucar, que alegaban la inexistencia de una tentativa de asesinato contra el presidente de la República, Rafael Correa, durante los hechos del pasado 30 de septiembre.
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Tras una hora de deliberaciones, los jueces anunciaron su fallo, que -según la Fiscalía- será apelado para que una de las salas penales de la Corte Provincial de Pichincha sea la que tome una decisión final.
El fallo será notificado en las próximas horas a las partes, una vez que los jueces realicen las correcciones de su texto.
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En tanto, la defensa de Carrión tramitará hoy, a primera hora, la boleta de libertad del exdirector del hospital de la Policía Nacional, que se mantiene detenido por casi siete meses en una de las celdas del pabellón de máxima seguridad del antiguo penal García Moreno de Quito.
Este caso era emblemático para el régimen, que argumentaba que el 30 de septiembre pasado se produjo una conspiración que intentó atentar contra la vida del presidente y deponerlo de su cargo.
La resolución, adoptada en el quinto día de la audiencia de juzgamiento, dejó sin piso las acusaciones de la Fiscalía contra los cuatro procesados.
Según la Fiscalía, Carrión debía ser acusado por el delito de encubridor de magnicidio, por supuestamente no haber entregado la llave de la puerta de acceso al Hospital de la Policía para que ingrese el presidente.
Mientras, a los policías Jaime Vinicio Paucar y Luis Bahamonde, la Fiscalía los responsabilizó como autores del mismo delito y a Luis Martínez, de autor intelectual.
Respecto de los dos primeros, la Fiscalía solicitó al tribunal tomar en cuenta los atenuantes a su favor (circunstancia que disminuye la gravedad de un delito), por haberse entregado voluntariamente a la justicia.
En la jornada de ayer, los abogados y sus clientes (acusados) defendieron su inocencia y solicitaron al tribunal ser absueltos de los delitos que se les imputan.
Más enérgico, Carrión exigió una sentencia absolutoria unánime, bajo el argumento de que fue quien organizó y ayudó al traslado del presidente Correa desde la puerta del Regimiento Quito hacia Emergencias del Hospital de la Policía.
Según Carrión, él dijo la verdad a la cadena informativa internacional CNN, cuando en una entrevista afirmó que el mandatario no estuvo secuestrado. "Si decía que estaba secuestrado, la siguiente pregunta habría sido '¿por quién está secuestrado?', así que yo habría tenido que mentir", dijo.
Luego de las declaraciones de Carrión en la audiencia, el régimen, a través de su nuevo ministro del Interior, José Serrano, amenazaba con acciones legales en contra del juez Hugo Sierra, en caso de que declare inocente al coronel Carrión.
"Nosotros estaremos pendientes de cómo absuelva el tribunal. Y, en el caso de que siga parcializado y resuelva a favor del coronel Carrión, nosotros inmediatamente apelaremos la decisión... también presentaremos las acciones penales en contra de Sierra", expresó.
En una breve rueda de prensa en el Salón Azul de Carondelet, Serrano afirmó que Sierra ha violando todas las normas legales durante las audiencias de juzgamiento, e incluso aseguró que el fiscal que investigó el caso, Luis Enríquez, y otros testigos están siendo amenazados, sin dar detalles de qué tipo de amenazas han recibido ni su procedencia.
Acusación basada en testimonio de periodistaEl presidente Rafael Correa El ministro recordó que Carrión, "sin ser médico, se colocó el 30 de septiembre una bata (de médico) para ingresar a la habitación del presidente Rafael Correa" en el Hospital de la Policía ese día, y este sería uno de los aspectos que "llama la atención y que el tribunal no ha tomado en cuenta", dijo.
El presidente Rafael Correa incluso dijo que está dispuesto a someterse al polígrafo para aclarar los hechos del 30-S y sugirió que también lo haga Carrión.
Previamente, acusó a los medios de comunicación de convertir al estado de derecho en un estado de opinión en cuanto al manejo informativo de este caso.
"Es lo que ya han hecho con el coronel Carrión, como parte de su campaña de invisibilizar lo que pasó el 30 de septiembre pasado. Pretenden que no haya culpables por los muertos, los heridos, el intento de asesinato del presidente. Es más... pretenden negar que aquello ocurrió", cuestionó.