El cumpleaños 81 de su abuela materna despertó temprano a María del Carmen Velásquez Ortiz, al día siguiente de ser coronada como Reina de Cuenca y lo primero que hizo, antes de las 08:00 del sábado, fue salir a felicitarla.

Al regresar al departamento donde la soberana reside con su madre, Susana Ortiz, el aroma de incienso, el fondo musical oriental y una pequeña fuente de agua tornan el ambiente de paz y tranquilidad, como si la vida de la joven continuara con normalidad.

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Pero para los organizadores del certamen Reina de Cuenca, que se efectuó el pasado viernes, entre ellos el personal de Acción Social Municipal (ASM), lo que más tendrá, esta joven de 19 años, estudiante de Nutrición y Dietética de la Universidad de Cuenca, es trabajo y tiempo ocupado, por un año. Esto no asusta a María del Carmen, quien -asegura- tiene dos armas poderosas para vencer el estrés: la una, el yoga, que practica con su madre; y la otra, las horas de meditación que destina al día.

“Esto sumado al apoyo de mi madre, familia y amigos me permitirá mantener la calma, y esto a su vez me dará un grado de eficiencia para el servicio a todas las personas que requieren de nuestra solidaridad en la ciudad”, dijo.

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Precisamente el lema ‘Cuenca, un mundo de solidaridad’, que usó la Municipalidad para la organización del torneo, fue la motivación para que esta carismática cuencana, que prefiere los ambientes sencillos y sin protocolos, acepte la candidatura.

“Ana Paulina Crespo (reina saliente) me explicó que ser reina no es un rango para pasear la belleza, sino un título de compromiso con la gente”, recuerda. Pero la “estrategia” que este año utilizaron los organizadores para enganchar a las candidatas fue lo que terminó por convencerla.

“Me hicieron madrina de la fundación Corfra (Corazones Fraternos) y yo dije que no necesitaba ser candidata para trabajar con esas hermosas personas que van a los albergues porque no tienen dónde vivir, y mi compromiso con ellos me trajo esta corona sin que lo esperara”, dice la Reina, que presidirá las festividades del 3 de noviembre.

Este año los organizadores exigieron a las 14 candidatas, a quienes nombraron madrinas de las instituciones amparadas por ASM, presentar un proyecto para ejecutarlo durante un año en los mismos sitios.

El proyecto de María del Carmen es capacitar al personal de los albergues, especialmente a las madres sustitutas de los centros infantiles, que son parte de Corfra, para desarrollar en todos capacidades afectivas y un grado de conocimiento y técnicas de cuidado profesionales.

AMA LOS ANIMALES

“Cuando alguien quiere hacer un buen caldo de gallina, se resiste y no deja que ningún animalito sufra, por eso creo que en el proyecto de jugarse por los que más necesitan, su papel será más que excelente”, aseguró Bertha Cobos, abuela de la nueva soberana.

Esa sensibilidad por la vida, es innata, según la madre de María del Carmen. “Desde niña (ella) me enseñó de muchas formas que es posible existir sin tener que someter a los más débiles, por esa razón nunca comía carne y la única solución que encontré fue convertirme en vegetariana junto a mi única hija”, dijo la progenitora de la soberana.

Para que la felicidad de María del Carmen se complete falta que su papá, el panameño Federico Velásquez, venga a visitarla para su cumpleaños, el próximo 29 de octubre.