Lo creó el cantautor dominicano Wilfrido Vargas en la década de los ochenta y desde hace tres años el grupo Las Chicas del Can pertenece a su hermano materno, Jorge Luis Báez.
Ya no están Belkis Concepción, Miriam Cruz, Eunice Betances y Verónica Medina, que ahora hasta son abuelas, pero los temas que ellas convirtieron en éxitos se mantienen vivos en las voces de las nuevas integrantes de la banda.
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Son quince mujeres que aunque tienen nuevas canciones, dan prioridad en sus presentaciones a los famosos temas de su antecesoras: El Negro no puede, Sukaina, Juana la cubana, Ta’ pillao, que merecieron discos de oro o de platino cuando salieron al mercado.
En cada presentación, con un toque en el piso del fino taco de Mary Vargas, directora del grupo, se da la entrada para que la banda empiece a tocar y suenen las voces de Fanny Báez, Jameli Martínez, Luisanna Grullón y Marielle Ureña.
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Entonces comienza el nostálgico recorrido musical y suena “Ta’ pillao, pillao, pillao...”, u otras melodías. Mientras se da paso al repertorio, las artistas sonríen, coquetean con el público y se dejan llevar por el contagiante ritmo.
La banda está integrada por Jesennia de la Cruz (25 años), quien toca la conga; Rosa Reyes (38), trompetista; Margarita Rodríguez (39 ), trombonista; Mary Vargas (27), pianista; Jamely Martínez (25), vocalista; Luisanna Grullón (22), vocalista; Juana Virtudes (38), trombonista.
También constan Esther Hernández (36), quien toca la güira; Katty Montesdeoca (34), bajista, Lori Rodríguez (26 años) toca el saxofón; Ámbar Montero (25), saxofonista; Marielle Ureña (25), vocalista; Gomarlin Cabrera (17), trompetista; Guadalupe Ciriaco (32), pianista; y Fanny Báez (27), vocalista. Ella es hija del dueño de la orquesta, está en el grupo desde hace cuatro meses. Antes de ello trabajaba como vendedora de seguros en República Dominicana. Es soltera y madre de dos niños.
También son madres Guadalupe Ciriaco, quien desde hace 16 años es esposa de Báez y tienen tres hijos; y Margarita Rodríguez, que es profesora de música y tiene 6 años en el Ejército, donde es sargento mayor.
Luisanna Grullón es soltera y madre de un niño de 2 años, desde los 15 se ha dedicado a la música y ha integrado algunos grupos.
Le sigue Esther Hernández con dos niños; ella ha tocado en varios grupos, entre ellos Las Mandarinas, que también perteneció a Jorge Luis Báez y estuvo integrado por su actual esposa.
Katty Montesdeoca tiene tres hijos pequeños; Lori Rodríguez es madre de una niña de un año. Ellas dicen que ahora que están en Ecuador como parte de la gira del Festival del Merengue, han tenido que dejar a sus hijos con sus familias y aunque es muy duro tenerlos lejos, se reconfortan porque dentro de la banda son como una familia y se apoyan mucho. Además, refieren, el recibimiento que han tenido del público les da mucho ánimo para seguir adelante.
En tanto, Marielle Ureña antes de integrar la banda por segunda ocasión trabajaba como enfermera en Nueva York (Estados Unidos), donde reside con sus padres. Ella está feliz de haber vuelto al grupo.
La once chicas que tocan los instrumentos musicales se han preparado desde pequeñas en conservatorios u otras escuelas de música y fueron integradas a Las Chicas del Can mediante audiciones, por referencias de algunos de sus maestros o porque el dueño del grupo las vio actuar y notó su talento. La banda prepara un nuevo material discográfico.
Próximamente vendrá al país un productor dominicano para trabajar en Guayaquil el nuevo producto.
Ellas dicen que son muy recíprocas con el público y por ello, anotan, aceptaron que una fanática ecuatoriana las frecuentara durante su actual permanencia en el país.
La seguidora fue asesinada mientras iba a consumir una pizza en la ciudadela Urdesa. Señalan que aunque les afectó mucho, igual han continuado con las presentaciones.