AFP
MADRID, España.- Varios miles de católicos europeos asistieron este domingo en una plaza de Madrid a una misa en defensa de la familia tradicional, especialmente frente a la política liberal del gobierno español del socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

La concentración y la misa estuvo marcada por un mensaje en español del papa Benedicto XVI desde El Vaticano, retransmitido en directo en las pantallas instaladas en la Plaza de Lima, donde tuvo lugar esta multitudinaria manifestación organizada por el arzobispado de la capital española y la organización católica laica Camino Neocatecumenal.

"La familia es la mejor escuela, donde se aprenden los valores que dignifican a la persona", dijo el Pontífice desde Roma a los reunidos en Madrid, entre los que se encontraban 18 prelados de toda Europa como el vicario del Papa para la diócesis de Roma, el cardenal Agostino Vallini, o el presidente del Pontificio Consejo para la Familia, cardenal Ennio Antonelli.

El arzobispo conservador de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela, que también preside la Conferencia Episcopal española, celebró la misa, acto central de la concentración.

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En su homilía, Rouco Varela consideró que la familia tradicional, "el verdadero matrimonio entre el varón y la mujer", está amenazada por la aceptación de "diversos modelos de familia", en referencia especialmente a la legalización en España del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Monseñor Rouco Varela también se refirió a la próxima entrada en vigor de la ley que liberaliza el aborto en España.

El 17 de diciembre, los diputados españoles aprobaron en primera lectura la ley que instaurará la noción, hasta ahora inexistente en el derecho español, de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), permitiendo a las mujeres abortar libremente hasta las 14 semanas de embarazo.

La Iglesia Católica se opone firmemente a este proyecto de ley. Una gran manifestación había reunido a varios centenares de miles de opositores al proyecto el 17 de octubre en Madrid.

La concentración y misa de este domingo llega tras dos manifestaciones similares, organizadas a finales de 2007 y finales 2008, en un contexto de relaciones siempre tensas entre la jerarquía católica y el gobierno socialista.

La legalización del matrimonio entre homosexuales en 2005 por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, había suscitado numerosas críticas de la jerarquía católica particularmente conservadora.