Correa: ‘¿Dónde están los resultados de 17 años de administración?’
El presidente Rafael Correa centró su discurso en el tema de inseguridad  de Guayaquil. De ese problema social culpó  a lo que califica de “nefasto modelo de desarrollo” “tan cacareado por los socialcristianos”.

Aunque al inicio mencionó que no quería restarle méritos a nadie, gran parte del tiempo lo dedicó a cuestionar al alcalde de la ciudad, Jaime Nebot. No solo por sus actuaciones en el cargo actual sino cuando fue Gobernador (en el gobierno de León Febres-Cordero), por la desaparición de los hermanos Restrepo; y como diputado por la aprobación de la Ley AGD.

Correa dijo que en Guayas “todavía la gran mayoría de jueces son socialcristianos, fruto de 17 años de dominio absoluto de la provincia, de este nefasto, corrupto, deshonesto grupo político, conceptos y prácticas deleznables que pretendían incluso privatizar la Policía, me refiero a los momentos en que se pretendía entregar a corporaciones privadas la custodia del orden y la seguridad ciudadana de Guayaquil... no como servicio sino como un vulgar negocio”.

El Mandatario indicó que “la seguridad ciudadana es reflejo del nivel de equidad y justicia que impera en una ciudad. La relación es directa, a mayor equidad y justicia mayor seguridad. A menor equidad, menos criminalidad, menos asaltos, menos zozobra...”.

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Sin embargo, “estamos en una de las ciudades de mayores contradicciones del planeta: opulencia insultante a lado de la miseria más intolerable, y eso no lo ha creado la revolución ciudadana...”.

Dijo que su gobierno no va a combatir la inseguridad “asistiendo a sesiones de tortura, alentando al odio, metiendo en un mismo saco a delincuentes y personas que disienten de tal o cual visión política. Si  dieran resultados, dónde están los resultados de 17 años de la administración socialcristiana, dónde están las virtudes que tan cacareado modelo de desarrollo, modelo de bienestar..., bienestar para ellos y los de su argolla... la gran mayoría vive en la marginalidad”.

Correa sostuvo que así se den más armas a la Policía, así los “pelucones hagan más altos sus muros... no tendrán más seguridad mientras persistan las inmensas injusticias sociales, la inequidad, los privilegios, la prerrogativa de grupos que se resisten a pagar impuestos...”.

Y volvió a referirse al sistema judicial: “Recuerden quiénes son los que pusieron los jueces del Guayas donde tal vez peor funciona... Está claro que no les interesa de verdad combatir la delincuencia, les basta con mantenerla alejada de sus lugares, de sus viviendas, de sus trabajos, para eso los muros y las guardias pretorianas bastan”.

Agregó que “pretenden que el problema es de leyes, cuando ni siquiera se cumplen las existentes por parte de los jueces por ellos mismos impuestos, porque aquí siguen estos mafiosos el sistema de justicia”.

En reiteradas ocasiones pidió a Guayaquil no olvidar. Y así siguió diciendo que “los que hoy hablan de seguridad son los mismos que desfilaron con crespones negros para defender a los más grandes delincuentes de la historia, que quebraron al país, produjeron desempleo, delincuencia y suicidios, y dos millones de ecuatorianos expulsados en esa tragedia llamada migración”. Con ello se refirió a la ley que creó la Agencia de Garantía de Depósitos en el 1998, y mencionó a Nebot como uno de los que votó por esa ley cuando fue diputado socialcritiano. “Y todavía tienen la osadía de poner en el nombre de sus partidos, de sus trincas, la nominación de cristianos, da hasta náusea aquello...”.

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“Acaso no fueron estos los socialcristianos, madera de guerrero como se llamen hoy en día... cuánto cinismo y dicen defender el modelo de bienestar de Guayaquil”.

La presencia de las Fuerzas Armadas en las calles, agregó, no significa amedrentar, sino proteger para que en la ciudad se pueda vivir y trabajar sin tener pánico permanente.

“Sabemos que el crimen organizado se esconde (con esas medidas), vamos a emprender una campaña... sin embargo, prohibido olvidar, recordemos a qué grupos y partidos políticos se ven personas como los Toral Zalamea, las Zinaidas Castro y otras tantas bandas que han aterrorizado”.

Y declaró un renovado combate a las mafias y a la delincuencia. Ello implicará un control de armas y apoyo de las Fuerzas Armadas y a la Policía para desarticular las bandas.

También Se refirió a obras hechas en la ciudad con dinero del Estado, como el Centro Cultural hoy llamado Simón Bolívar (antes MAAC) desde el cual pronunció su discurso. Dijo que estas no son fruto de la eficiencia de una administración local sino del “poder político para exprimir un estado central debilitado por ellos mismos, y ahora que no tienen un presidente títere se nos acusa de antiguayaquileñismo, lo que pasa es que ya no pueden hacer lo que les da la gana....”.

“Dirán que los recursos del Gobierno estaban mal manejados por  eso tuvimos que arrancárselo y manejarlos localmente, probablemente tiene razón, pero no olviden quienes eran los gobierno centrales, eran sus gobiernos centrales gobierno corruptos y traidores por ellos mismo manejados, como por ejemplo el gobierno de Lucio Gutiérrez”.

Recibió aplausos de los informales que acudieron a escuchar su discurso cuando dijo que el gobernador ya tiene la instrucción de frenar a los municipales que violen la Constitución y les quiten su mercancía.

Textuales

“Aquí en Guayas, todavía la gran mayoría de jueces son socialcristianos, fruto de 17 años de dominio absoluto en la provincia de este nefasto, corrupto, deshonesto grupo político”.

Nebto: ‘El totalitarismo ha absorbido todas las funciones del Estado’
Si la mayoría oficialista en la Asamblea Nacional  aprueba disposiciones legales “centralistas” y no deroga el esquema jurídico “prodelincuencial”, será responsable “de lo que pase en Guayaquil, pues no nos quedaremos de brazos cruzados viendo impávidos cómo sacrifican nuestras libertades, vidas, logros y anhelos...”, advirtió ayer el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, en su discurso de homenaje a los 189 años de Independencia de Guayaquil.

Nebot cuestionó algunos artículos del Código Territorial y de Descentralización que actualmente se tramita en el Parlamento, y del que dijo que “tiene carga” contra Guayaquil.

A su criterio, la disposición general segunda de ese proyecto de ley  pretende desconocer las competencias transferidas definitivamente y con anterioridad por el Estado central al Municipio de la ciudad.

Con ello, afirmó, el oficialismo violará el principio constitucional que indica que las normas legales rigen para el futuro. “¿Qué quieren? Destruir los logros obtenidos con el nuevo aeropuerto, las concesiones portuarias, el Cuerpo de Bomberos, el Registro Civil y el transporte público? ¿Quieren hacer lo que han hecho con la seguridad ciudadana? ¿Destruirlo todo y convertir el beneficio en perjuicio?”, fustigó.

Ante miles de personas que se congregaron en la Plaza de la Integración desde las 13:00, el Alcalde exigió la derogatoria de la normativa que “ayuda” a la delincuencia y la implementación de una política de seguridad ciudadana.

“Robar o hurtar hasta $ 650 no puede ser una simple contravención, tiene que volver a ser delito. Hay que desmantelar toda esa mecánica perversa que permite a los delincuentes extranjeros entrar al Ecuador más fácilmente que a su casa y falsificar cédulas y robar identidades ajenas”, reclamó en su discurso, que duró 30 minutos.

Agregó que la falta de sentencia no puede ser motivo para que los jueces liberen en varias ocasiones a los delincuentes.

El funcionario describió la política de seguridad que necesita el país como “una suma de acciones concretas, realizadas entre todos, en forma permanente, con dinero suficiente y control y evaluación”.

También criticó el manejo de la economía nacional que afecta, especialmente, a las clases media y pobre.

Citando encuestas de septiembre pasado, el alcalde comentó que 68 de cada 100 personas creen que la política económica del Gobierno es perjudicial; y 90 de cada 100 que el dinero que les ingresa no les alcanza para vivir o que les alcanza con las justas.

“Criticar a los que antes gobernaron ya no es excusa válida, peor solución. Lo que hay que hacer hay que hacerlo ya, lo necesario para que el Ecuador funcione: austeridad en el gasto, inversión en obras y servicios populares, seguridad jurídica y reglas del juego claras que generen confianza y con ella inversión, producción, empleo y divisas para sostener la dolarización”.

“A esto agreguen respeto ciudadano, unidad nacional, seguridad y autonomía local. Entonces se notarán las mentes lúcidas y los corazones ardientes, y tendremos más Ecuador y más Guayaquil. Esa es la verdadera revolución”.

“Guayaquil quiere hechos y no palabras, compromisos cumplidos y no promesas vanas. Quiere unión y construcción, no división y destrucción”, dijo el Alcalde.

Nebot  detalló los “entorpecimientos” que, a su criterio, despliega el régimen de Rafael Correa contra su gestión.

Así, por ejemplo, Petroecuador produce  para los buses de Guayaquil un combustible que contamina el ambiente, mientras que Quito y Cuenca reciben otro de buena calidad.

Según Nebot, a veces hay retrasos en la obra municipal porque el asfalto que produce el Estado es escaso y, encima, se deteriora rápidamente.

Y desde hace pocos meses, el Municipio tiene problemas para adquirir el cemento en grandes volúmenes. “Normas jurídicas ridículas e inaplicables hacen que empresas de reputación mundial y eficientes, como Holcim, no puedan vender de forma regular sus productos a las instituciones del Estado, entre ellas el Municipio de Guayaquil, que se ve obligado a comprar cemento de cinco mil en cinco mil sacos”, relató.

Para defenderse del que llamó “totalitarismo” del actual Gobierno, Nebot llamó a los guayaquileños a conformar comités cívicos en sus casas.

“Un totalitarismo que ha absorbido todas las funciones del Estado y que pretende absorber también todas las decisiones administrativas, todos los recursos económicos y, cosa inaudita, nuestras opiniones y acciones”, exclamó.

El funcionario anunció que el lunes próximo arrancará la creación de esos grupos; está previsto que se realice a través de brigadas especiales. La gente recibió esa noticia con fuertes aplausos y gritos de respaldo.

Si eso no basta, señaló el Alcalde, Guayaquil se acogerá al derecho a la resistencia, previsto en la Constitución vigente.

“Vamos a la resistencia y vamos a luchar con tesón. Somos gente de paz y de trabajo, pero también de honor y dignidad; y creemos que quienes no han encontrado una causa para morir, no tienen motivo para vivir. Nosotros sí tenemos una causa para morir y vivir: el Ecuador de siempre, el Guayaquil eterno, el Guayaquil erguido y libérrimo que nació en octubre”, exclamó Nebot mientras los asistentes lo ovacionaban.

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“¿Adónde nos quieren llevar copiando experimentos fracasados? A vivir y sufrir lo que han vivido y sufrido las víctimas de revoluciones que en 50 años, que son toda una vida, o en 10, que no son pocos, lo que han logrado es una población empobrecida”.