Patrick Swayze, el actor que conquistó al mundo bailando en Dirty dancing y luego rompió corazones con Ghost, murió ayer tras una batalla con un cáncer de páncreas. Tenía 57 años. Los seguidores de Swayze se entristecieron al conocer en marzo del 2008 que el actor padecía un cáncer particularmente mortal. Algunos reportes le dieron apenas semanas de vida, pero su médico dijo que su situación era más optimista.

El propio Swayze declaró a la revista People en mayo del 2008 que estaba respondiendo bien al tratamiento, y poco después, la cadena televisiva A&E anunció que el actor comenzaría a grabar una nueva serie dramática, The beast, en el verano. Swayze ya había hecho el piloto del programa antes de diagnosticársele la enfermedad.

Postulado en tres ocasiones al Globo de Oro, Swayze alcanzó el estrellato como el malentendido chico malo Johnny Castle en Dirty dancing. Hijo de una coreógrafa que comenzó su carrera en el teatro musical, parecía haber nacido para interpretar dicho papel.

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La cinta romántica, protagonizada por Jennifer Grey como una jovencita idealista de vacaciones con su familia y Swayze como el sexy (y mucho mayor) instructor de danza del centro vacacional, aprovechó al máximo tanto su gracia para la danza como su atlética figura-