Un proyecto de la Fundación Teatro Nacional Sucre, consolidado a través de la creatividad del ecuatoriano Diego Luzuriaga, es la ópera Manuela y Bolívar, basada en la vida de Manuela Sáenz y Simón Bolívar, y que se estrenó en Quito en el 2006 y luego, en mayo pasado, en la misma ciudad, se ofrecieron otras funciones.

Hoy, la obra llega a Guayaquil por gestión del Ministerio de Cultura y con motivo del Bicentenario del Primer Grito de Independencia. Álvaro Manzano, está a cargo de la dirección artística y Chía Patiño de la escénica.

Mañana habrá otra presentación de la ópera. Manzano dice que el desgaste físico en escena es grande, por lo cual se ha requerido dos elencos, sobre todo en lo que respecta a los personajes principales. Uno actúa una noche y el otro, al siguiente día. Hay dos sopranos que representan a Manuela: Marisabel Albuja y Vanessa Lamar; y Bolívar es interpretado por Marlon Valverde y Jorge Cassis. Asimismo, hay otro personaje importante en la trama, el mariscal Antonio José de Sucre, a cargo de Obed Ureña.

La música está a cargo de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, dirigida por Manzano. También participan el Coro Mixto Ciudad de Quito, el Coro de Niños del Teatro Nacional Sucre, un grupo de teatro y otro de baile. Los cantantes que encarnan a Bolívar y Manuela han hecho carrera en la Compañía Lírica Nacional, perteneciente a la Fundación Teatro Nacional Sucre. Julio Bueno, director general del Teatro Nacional Sucre, dice que la música y el guión fueron escritos por Luzuriaga.

Manzano añade que la ópera contiene composiciones de música clásica contemporánea y a ratos esta “conjuga ritmos folclóricos de inicios del siglo XIX”.

El director general del Teatro Nacional Sucre indica que la obra se inicia con los días previos a la Batalla del Pichincha, en 1822, y culmina con la muerte de Manuela, en 1856. Añade que el objetivo es reivindicar la figura de Manuela, verla más allá de la amante del Libertador. El estreno es esta noche y la segunda función, mañana, son a las 19:30, en el Teatro Centro Cívico (Bolivia y Quito). La entrada es libre.