La Policía irlandesa lanzó una extensa investigación sobre el origen de la contaminación de cerdos en decenas de granjas locales, mientras varios países anunciaron el lunes que suspendían su importación de productos porcinos procedentes de Irlanda.

Japón, Singapur y Corea del Sur suspendieron las importaciones de carne de cerdo procedentes de Irlanda después de que las autoridades de Dublín ordenaron retirar del mercado todos los productos porcinos fabricados en ese país a partir del 1 de septiembre tras haber detectado una contaminación con dioxina.

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La retirada el sábado de todos los productos porcinos provocó pánico en Irlanda, en momentos en que muchas familias se disponían a comprar los tradicionales jamones o cerdos que consumen en la temporada navideña.

Además, aunque las autoridades tratan de minimizar la dimensión de la alerta sanitaria, la crisis del porcino contaminado evoca la de las vacas locas, la fiebre aftosa y la gripe aviar, que representaron una catástrofe para las respectivas industrias agroalimenticias.

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La investigación abierta por las autoridades irlandesas, a la que se unió la Policía, sigue la pista de que los cerdos habrían sido contaminados a través de un pienso que contenía dioxinas, un compuesto químico susceptible de causar cáncer.

Las pruebas realizadas en el pienso que comieron los animales afectados en Irlanda - donde los cerdos procedentes de nueve granjas fueron ya enviados al matadero- revelaron niveles de dioxinas tóxicas entre 80 y 200 veces superiores a los considerados aptos para el consumo humano.

Según una fuente de la Autoridad de Seguridad Alimentaria de Irlanda (FSAI, por sus siglas en inglés), el pienso contaminado fue encontrado en una empresa irlandesa que utiliza pan y pasta reciclados para hacer piensos para cerdos.

La investigación se orienta hacia la fábrica del grupo Millstream Power Recycling Limited situada cerca de Fenagh (sudoeste de Irlanda).

El pienso, que habría sido contaminado con aceite, posiblemente diésel, fue distribuido a nueve productores porcinos.

Las primeras muestras de carne contaminada con policlorobifenilos (PCB, una dioxina probablemente cancerígena) fueron detectadas a finales de noviembre por las autoridades francesas y belgas en carne procedente de una empresa transformadora de Holanda.

Cuando las autoridades de estos países investigaron el origen de la carne, descubrieron que ésta procedía de Irlanda.

Unos 25 países podrían haber importado carne contaminada, reconoció el domingo el jefe de la oficina veterinaria Paddy Rogan.

Según las últimas estadísticas oficiales, Irlanda exportó 124.000 toneladas de carne de cerdo en 2006, la mitad de ellas a Gran Bretaña. Japón importó un 9%, Alemania algo menos del 9% y Francia un 5%.

Alemania ordenó el domingo la retirada del mercado de todos los productos elaborados con carne de cerdo irlandesa "como precaución", al tiempo que la Comisión Europea aseguró que sigue de cerca el incidente y convocó una reunión para el martes entre especialistas en alimentación de los países europeos afectados.

Esta crisis es un nuevo golpe a la economía irlandesa, la primera en Europa que entró en recesión.

La industria porcina irlandesa emplea a 5.000 personas y facturó en 2007 unos 368 millones de euros anuales (468 millones de dólares), según cifras oficiales.