En una jornada de más de dos horas, los presidentes Rafael Correa de Ecuador y Hugo Chávez de Venezuela sellaron este martes una ambiciosa sociedad petrolera para construir una de las refinerías más grandes de la región, en el marco de una integración energética y política impulsada por los líderes de ambas naciones.

La Refinería del Pacífico, que comenzará a construirse en el 2010 y tendrá capacidad para procesar 300.000 barriles diarios de crudo (bpd), es uno de los mayores proyectos energéticos del presidente Rafael Correa, que busca reducir la dependencia de Ecuador de las importaciones de derivados.

"Esto es estratégico", dijo Chávez, "de aquí en 5 años" al referirse que espera seguir en el poder, igual que Correa, a quien auguró que "Dios mediante estaremos aquí para inaugurar tremenda refinería".

Para Hugo Chávez, la planta es un nuevo paso en el proyecto de integración energética que promulga para la región con la construcción de refinerías, ventas de crudo a precios preferenciales y otros proyectos con los que sus críticos denuncian busca expandir su influencia política.

Publicidad

"Hemos salido del discurso a la acción latinoamericana en materia energética", dijo el ministro de Petróleo ecuatoriano, Galo Chiriboga.

De su lado, el presidente ecuatoriano también destacó la importancia de la presencia de Chávez en Ecuador, por ser el impulsor de la iniciativa para impulsar la unidad latinoamericana.

En pocos años

La refinería, que demandará una inversión de unos 6.000 millones de dólares, estará operativa en 2013, según el cronograma oficial, y PDVSA aportará el crudo necesario para garantizar su rentabilidad.

Publicidad

La planta estará a cargo de una empresa mixta integrada por las petroleras estatales Petroecuador y PDVSA, quienes aportarán un capital inicial de 30 millones de dólares para la aplicación de los estudios que aún faltan.

Ecuador tendrá el 51 por ciento del proyecto y Venezuela el 49 por ciento, aunque no se descarta que otras estatales de la región se sumen a la empresa mixta.

La refinería estará ubicada en el sector El Aromo, en las inmediaciones de un bosque protegido, lo que despertó la crítica de varios sectores de ecologistas que cuestionaron el proyecto.

La sociedad con Venezuela abre el camino a Ecuador el socio más pequeño de la OPEP, para reducir sus onerosos importaciones de combustibles, que han llegado a los 3.000 millones de dólares en los últimos años.