Torres –quien participó en la asonada militar indígena del 2000– apoya la instalación de una Asamblea Constituyente.
Una de las noches anteriores a la asonada militar que terminó con el gobierno de Jamil Mahuad, el 21 de enero del 2000, el entonces coronel del Ejército Lucio Gutiérrez y el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Antonio Vargas, se reunieron en un lujoso apartamento al norte de la ciudad.
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La planificación de las acciones se discutió con frialdad, siempre bajo la tutela del dueño de casa y actual candidato a la Presidencia por el movimiento Revolucionario de Participación Popular (MRPP 28), Lenin Torres.
En ese entonces el anfitrión tenía 64 años y cinco hijos militares, varios de los cuales eran compañeros de armas de Gilmar Gutiérrez, hermano menor de Lucio y hoy también aspirante presidencial por el partido Sociedad Patriótica (SP).
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Su ligazón con ese partido llevó a Torres a ser su director nacional de campaña en el 2002, incluso fue propuesto a la cúpula de la agrupación como embajador de Ecuador en Cuba, cargo que no ocupó.
En ese tiempo viajó a Venezuela, donde mantuvo contactos con personas cercanas al presidente de ese país, Hugo Chávez.
Uno de sus hijos, Sandino, fue titular de la Secretaría Nacional de Telecomunicaciones (Senatel) en el régimen de Gutiérrez (2003-2005) y hasta la actualidad mantiene contacto con SP.
Pero la vida política de Torres empezó a inicios de la década del sesenta, cuando tenía el grado de teniente de artillería. En esa ocasión, junto a sus compañeros del Colegio Militar Eloy Alfaro, intentó alzarse en armas en contra del gobierno de Clemente Yerovi.
Fue juzgado por un tribunal militar bajo la acusación de intento de subversión y condenado a cinco años de cárcel.
Estuvo preso en el antiguo penal García Moreno entre 1962 y 1967, tiempo, dice, en el que aprendió el dolor y la ternura.
En 1971 se exilió voluntariamente en Chile, donde conoció al presidente socialista de ese país, Salvador Allende. Estuvo en Argentina y Uruguay.
Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 que acabó con el gobierno chileno, Torres regresó a Ecuador y luego de varios años auspició la creación de la empresa de seguridad privada, Maprotec, por pedido del entonces jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Miguel Iturralde, quien falleció posteriormente en un accidente de aviación.
Respaldó la retención momentánea del entonces presidente de la República, León Febres-Cordero (PSC), en la base militar de Taura (Guayas), por parte de un grupo de comandos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE).
En esa época, el comandante de esa fuerza, Frank Vargas Pazzos, fue detenido por una decisión judicial adoptada durante ese gobierno lo que provocó la acción de los militares. Pero el acercamiento de Torres con Vargas sobrepasa la coyuntura. Elba Torres, hermana de Lenin, fue la primera esposa de este último.
“Mantenemos una buena amistad (...) aunque cuando fui candidato a la Presidencia no me respaldó”, señala Vargas.
Él y Torres fueron compañeros en el Colegio Militar de José Silva, Vinicio Carrera y Raúl Borbúa, este último tío de los hermanos Gutiérrez Borbúa.
Lenin, como lo llaman sus allegados, nació en Ambato (Tungurahua) y es el segundo de cuatro hermanos del matrimonio formado entre Arturo Torres y Luz María Pástor.
En 1958, el presidenciable del MRPP se casó con la guayaquileña Norma Rites, con quien procreó diez hijos, de los cuales tiene 20 nietos.
En su tiempo en la milicia participó en la operación que desmanteló a la denominada guerrilla del Toachi en Santo Domingo de los Colorados. Según manifiesta, se lo quiso vincular a ese movimiento insurgente.
Una de sus hijas está casada con el teniente coronel (r) Francisco Cobo, hermano de Fausto Cobo, candidato a diputado de Pichincha por el SP y ex secretario de la Administración en el gobierno de Gutiérrez.
Hasta el momento, Torres no ha presentado su declaración juramentada de bienes, aunque asegura que su apartamento está hipotecado en la cooperativa 29 de Octubre por $ 15.000 y tiene dos vehículos: un Camaro modelo 1975 y un Hyundai valorado en $ 8.000.
El primer aspirante a legislador en Pichincha por el MRPP, Edwin Flores, asegura que Torres es un “izquierdista humanista” que se identifica con el pensamiento bolivariano, aunque aclara que su propuesta no surgió de la Escuela de Líderes Bolivarianos.
Sin embargo, su vicepresidenta, María Magdalena Pareja, recuerda que fue en ese espacio donde Torres le propuso acompañarlo en la papeleta.
El buró político de Torres lo integran, además de Pareja, Ramiro Flores, Gustavo Zurita, Carlos Rojas y Oswaldo Pazmiño.
Rojas es su tesorero único y Pazmiño presta el local para el funcionamiento de la sede del movimiento, ubicada en el edificio El Girón (al centro norte de la ciudad).
Torres perteneció a la segunda promoción de paracaidistas del Ejército.
Fue presidente de la Federación de Deportes Aéreos y organizó el primer campeonato mundial de Alas Delta en 1980, que se realizó en Quito.