Una sola comida con alto contenido en grasas saturadas puede afectar las arterias y hacer que el cuerpo deje de protegerse contra la enfermedad cardiaca y los accidentes cerebrovasculares (ACV), según una investigación publicada por la agencia Reuters.
Una comida igualmente cargada de calorías pero con grasas vegetales saludables tiene muchos menos efectos perjudiciales sobre la salud, reveló el estudio realizado por un equipo del Instituto de Investigación Cardiaca en Sidney, Australia.
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La investigación demuestra cómo los malos hábitos cotidianos elevan, con los años, el riesgo de enfermedad cardiaca, ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares.
“Este estudio ayuda a detallar exactamente por qué no deberíamos comer demasiadas grasas saturadas”, dijo el doctor Robert Vogel, cardiólogo y profesor de medicina del Centro Médico de la University of Maryland, quien no participó de la investigación.
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“Tradicionalmente, creemos que los alimentos poco saludables elevan el colesterol o la presión sanguínea, pero esto demuestra que dependiendo de lo que se coma, se puede cambiar el efecto del HDL –considerado como colesterol ‘bueno’– de la protección al perjuicio” del organismo, agregó Vogel.
Señaló que los nuevos resultados “abren nuevas perspectivas y caminos para la investigación”.
Para el estudio, el doctor Stephen Nicholls y sus colegas alimentaron a 14 voluntarios saludables de 18 a 40 años con dos porciones de torta de zanahoria y un batido, y luego analizaron su sangre. Las dos porciones eran idénticas, excepto porque una tenía alto contenido de aceite de coco, una grasa saturada, mientras que la otra contenía aceite de alazor, una grasa poliinsaturada más saludable.
Tres horas después de que los voluntarios consumieron la porción con grasas saturadas, la cobertura del endotelio de sus vasos sanguíneos podía expandir menos las arterias para incrementar la circulación de la sangre, descubrió Nicholls. La comida poliinsaturada redujo esta capacidad levemente, pero los resultados no fueron estadísticamente significativos, indicó.
Una alimentación normal debería tener 30% o menos de grasas, como aporte calórico de la dieta. De este porcentaje hasta el 10% puede ser para grasas saturadas, otro 10% monoinsaturadas y el 10% restante poliinsaturadas. Por eso se deben restringir los alimentos ricos en grasas saturadas.
Grasas
Saturadas
Mantequilla, margarinas, quesos enteros, carnes rojas y derivados como salchichas; leche y yogur entero, tortas y masas. Aceite de coco y de palma.
Monoinsaturadas
Aceite de oliva, de colza, frutas secas (almendras, avellanas), maníes, aguacates.
Poliinsaturadas
Salmón, caballa, arenque, trucha. Nueces, semillas de linaza, de girasol, germen de trigo, sésamo, soya y maíz.