El ministro sirio del Interior, Ghazi Kanaan, se suicidó este miércoles en su oficina de Damasco, informó la agencia oficial Sana, agregando que las autoridades abrieron una investigación.
"El general Ghazi Kanaan, ministro del Interior, se suicidó esta mañana (miércoles) en su oficina", precisó Sana.
Poco después, el Consejo de Ministros confirmó la muerte en un lacónico comunicado, diciendo simplemente que había ocurrido "a comienzos de la tarde".
El documento añadió que se había ordenado la apertura de una investigación.
Pocas horas antes de su suicidio, había formulado declaraciones para una radio privada libanesa.
"Será probablemente mi última declaración", indicó sin proporcionar otros detalles al respecto al comentar sus declaraciones ante la comisión internacional de la ONU que investiga el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafic Hariri.
Ghazi Kanaane había pedido intervenir para desmentir la versión que había dado esa radio a propósito de su testimonio.
Kanaan, de 63 años, había dirigido los servicios de inteligencia sirios en el Líbano hasta poco antes de la retirada de las tropas de su país, concretada en abril último.
Estuvo destacado en el Líbano durante 20 años.
A su regreso a Damasco fue nombrado director del departamento de Seguridad Pública y luego ministro del Interior, en octubre de 2004.
Kanaan formaba parte del grupo de personalidades sirias interrogadas a fines de septiembre por el magistrado alemán Dethlev Mehlis, jefe de la misión investigadora de la ONU sobre el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri.
Hasta el momento se ignoraba el tenor de las declaraciones formuladas por Kanaan ante la comisión.
Mehlis debe entregar su informe sobre ese asesinato a fines de octubre al secretario general de la ONU, Kofi Annan.
El asesinato de Hariri originó una serie de manifestaciones populares que se sumaron a la presión internacional, sobre todo de Estados Unidos y Estados Unidos, para acelerar el retiro de las fuerzas sirias después de 29 años de presencia en el Líbano.
A pedido de Estados Unidos, se decidió congelar los haberes que posería el general Kanaan en el exterior, así como las fortunas de otras personalidades sirias.
Uno de los principales afectados por esas medidas fue su sucesor en el Líbano, general Rostom Ghazali.
El 20 de julio último, antes de ser interrogado por Mehlis, Ghazi Kanaan afirmó en declaraciones al diario libanés As Safir que no poseía ninguna información sobre el asesinato de Hariri.
"No tenemos ninguna información porque nuestros servicios y nuestras fuerzas salieron del Líbano, y porque los servicios de inteligencia sirios en el Líbano sólo estaban interesados en la seguridad de nuestras tropas y la coordinación con las autoridades legales", indicó en ese momento.














