Una escultura en honor al bicampeón mundial de marcha, Jefferson Pérez, que está colocada desde el pasado martes en el Parque de la Madre de esta ciudad, genera cuestionamientos por parte de algunos ciudadanos que señalan que no le encuentran parecido con el deportista.
Las formas, especialmente del rostro de la figura de 4 metros, fundida en bronce, no son idénticas al medallista olímpico en los 20 km marcha de los juegos de Atlanta 1996. Otra de las quejas son las manos hechas demasiado grandes y la cintura desproporcionada.
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Estos múltiples criterios fueron recibidos por el autor de la obra artística, Hernán Rodas, quien aceptó que el rostro de la figura de bronce no es similar al del marchista cuencano. Pero aseguró que esto tiene una explicación y adujo que fue el mismo atleta el que le pidió rellenar sus mejillas, ya que los huesos de los pómulos sobresalen, característica con la cual no se encuentra conforme Pérez, según el artista.
Rodas dijo que por tres ocasiones el bicampeón mundial de marcha (2003 y 2005) posó, desde abril del año pasado, cuando inició la elaboración de la escultura y que en esas sesiones Pérez le pidió que en la estatua su rostro no sea una copia fiel a la realidad.
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“Y yo acepté, no puedo trabajar según los gustos y preferencias de cada persona que aprecie mi obra, pero en este caso debí hacer lo que me solicitó el honrado”, reiteró.
Respecto de la masa muscular, Rodas aseguró que es casi perfecta a la figura del atleta y las manos están proporcionadas adecuadamente.
El artista protestó por el pedestal en el cual se colocó la efigie, una columna de casi tres metros. “Yo quería que vaya sobre una especie de globo terráqueo y que el detalle final fuese una pileta, pero el Municipio impuso su gusto”, concluyó Rodas.