La directiva amarilla no intervendrá y dejará que ambas partes dialoguen.
Fue una bomba. Nadie en el cuerpo técnico de Barcelona tenía idea de que Agustín Delgado no estaba conforme con la forma en que se estaba manejando el tema de su recuperación de aquella lesión crónica que lo afecta. Así lo aseguró ayer el preparador físico Elkin Sánchez.
“A nosotros no nos ha dicho nada, esperamos que nos lo diga directamente. Hablaremos con él, le preguntaremos al respecto para ver si se aclara la situación, porque yo creo que para comprenderlo estuvieron su papá y su mamá durante una época de su vida, lo de acá ya es profesionalismo. Él llegó con un problema lumbar pero tiene que trabajar; si lo hace bien jugará, como lo hizo en Loja y como lo hará mañana en Manta”, explicó.
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Sánchez admite que desde hace mucho tiempo el Tin necesita de un tratamiento especial, pero aclara también que sí lo ha tenido en Barcelona. “No sé por qué dijo que no lo estamos apoyando, aquí se le dan facilidades para que se recupere. Yo creo que él está resentido o molesto por algo”.
Por su parte, Alfonso Harb, miembro del directorio, manifestó que la directiva no intervendrá en el asunto, ya que es algo que debe resolverse entre ellos y dentro del camerino. “A lo mejor la situación no es tan dramática como parece. Quizá el Tin piensa que el profesor Juan José Peláez no le da todo su apoyo, pero eso no quiere decir que sea así precisamente”.
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Al respecto, el técnico de la Selección Nacional de fútbol, Luis Fernando Suárez, asegura que Delgado no se cura mágicamente en la Tricolor, sino que el ambiente allí es diferente al que el delantero tiene en su equipo. “Con nosotros él puede trabajar mucho mejor, mucho más fácil. Barcelona es una olla hirviendo siempre y la exigencia para con él es algo muy complicado y delicado de manejar en esas circunstancias. Talvez debería entendérselo mejor”, concluyó.