Israel conmemora este miércoles el recuerdo de  sus militares caídos en combate, en vísperas del aniversario de la creación del  Estado hebreo, cuyas ceremonias serán bajo estrictas medidas de seguridad que  contemplan el bloqueo de los territorios palestinos.
 
Para prevenir cualquier amenaza de atentado, la policía israelí reforzó su  dispositivo de seguridad a lo largo de la línea de demarcación entre  Cisjordania y el territorio israelí, así como en el sector de Jerusalén y los  lugares donde se desarrollarán las ceremonias principales.
 
El martes de noche, hacia las 20h00 locales (17h00 GMT) las sirenas sonaron  en todo el país, marcando el inicio de la apertura de las ceremonias de  recuerdo de los soldados iraquíes muertos durante las diferentes guerras que  jalonaron la historia de Israel.
 
Este miércoles, Día del Recuerdo, las sirenas sonaron nuevamente a las 11h00  (08h00 GMT) y la población realizó dos minutos de recogimiento, con los  automóviles y vehículos de transporte público deteniéndose en mitad de la  ruta.
 
"Un Estado de Israel fuerte con Jerusalén como su capital reunificada es el  garante de la existencia del pueblo judío y buscaremos preservar eso para  siempre", declaró el primer ministro Ariel Sharon en la ceremonia oficial en el  cementerio del monte Herzl en Jerusalén.
 
"Cuando vayan a los cementerios, quiero hacerles dos promesas: seguir  defendiendo con todas nuestras fuerzas este pequeño trozo de tierra y hacer  todo para llevar la paz lo más rápido posible", había indicado más temprano  Sharon, en un mensaje a las familias que acudieron a los cementerios militares  del país  honrar a los 20.368 soldados caídos en combate desde noviembre de  1947.
 
Sharon también subrayó "la unidad del país" en este Día del Recuerdo que  culminará el miércoles de noche y tras el cual comenzarán las celebraciones por  el 57 aniversario de la creación del Estado de Israel.
 
No obstante, en el plano político, el retiro israelí unilateral de la  franja de Gaza previsto para agosto de este año sigue dividiendo al Likud, el  partido de derecha de Sharon.
 
Para el ministro de Defensa Shaul Mofaz, que respalda a Sharon, el retiro  de Gaza "permitirá mantener el control de los grandes bloques de colonias de  Judea Samaria (Cisjordania) y mantener a Jerusalén como la capital unificada  del Estado de Israel".
 
"De hecho, los colonos de Judea Samaria y Gaza podrán decir dentro de  algunos años que ayudaron a establecer las fronteras este del Estado de  Israel", añadió el ministro en una entrevista publicada el miércoles por el  diario Yediot Aharonot.
 
El ministro de Finanzas Benjamin Netanyahu, rival de Sharon en el Likud, se  descargó por su parte en una columna del mismo diario a atacar el plan del  primer ministro.
 
"El retiro (unilateral de la franja de Gaza) equivaldrá a volcar aceite  sobre la hoguera del terrorismo (...) y cuando la decisión concreta sobre la  primera etapa del retiro tenga que ser aprobada por el gobierno, votaré en  contra", afirma Netanyahu.
 
"El retiro reforzará el terrorismo, concreta y moralmente, e incrementará  la cantidad de atentados", estimó.

Los ataques de Netanyahu ocurren tras las declaraciones del jefe de la  diplomacia Sylvan Shalom, también del Likud, contra este plan.
 
Según el comentarista de la radio pública Hanan Cristal, estas diferencias  no son extrañas al acercarse las elecciones primarias para la dirección del  Likud, en las que Sharon quiere obtener un nuevo mandato.