Al haber sido testigos desde nuestras infancias del retorno a la anhelada democracia, luego de años de regímenes dictatoriales de gobiernos militares, y haber vivido desde entonces un desengaño de la clase política luego de inagotables promesas, terminamos por entender un sinnúmero de términos que los “padres de la patria” nos enseñaron: demagogia, corrupción, negociado, componendas, fraude.
Han sido décadas de gobiernos que poco o nada han hecho por el bienestar real de nuestros conciudadanos. La salud y la educación que deben considerarse verdaderos cimientos en el desarrollo de los pueblos, simplemente fueron relegadas dentro de la asignación en el presupuesto general del Estado, a segundo plano; fomentando más aún la pobreza y el analfabetismo en la clase marginada, cuando por otro lado sí había presupuesto para malversar fondos destinados a gastos reservados o a préstamos vinculados de la banca corrupta, entre otros.
Pero gran parte de este destino recae en los hombros del propio pueblo, al no haber sabido escoger, no haber reflexionado el voto, dejándose llevar simplemente por imágenes enmascaradas en populismos o por el atuendo de un uniforme, y no por el contenido de los candidatos. El resultado: caer en la improvisación, en la inexperiencia de gentes irresolutas, sin poder de decisión, que terminan por ser títeres de los de siempre.
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Por todo lo que se ha venido dando en estos últimos años, a esa gente de la nueva esperanza, reflexiva, que con la idea de cambiar todo lo vivido desde el retorno a la democracia, se está agrupando para un elegir renovador y esperanzador para nuestro pueblo.
Dr. Hans E. García Segura
Guayaquil
Me han hecho colegir los sucesos políticos, legales, económicos, naturales..., que han acaecido en nuestro país, con las predicciones de la santa hermana Teresita de Jesús, quien del futuro del Ecuador dijo que ‘este no desaparecerá por ningún fenómeno natural, sino por culpa de los malos gobiernos’.
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Esta premonición comienza a cumplirse en el país desde el año 1972 con la explotación y exportación del oro negro (petróleo) cuando gobernantes ambiciosos, egoístas, mentirosos, se aprovecharon de la confianza, ingenuidad del pueblo y se enriquecieron con sus familiares y allegados, olvidándose del pueblo.
Ecuador se encuentra viviendo un Gobierno que fue elegido por el pueblo humilde, sufrido, que confió en él, pero que lo defraudó por sus ambiciones y las de su entorno familiar y militar; y por su egoísmo recalcitrante, sus politiquerías dictatoriales y servilismo.
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Arq. José Salvador Reyes Cepeda
Guayaquil













