Son seis grabados en total y cada uno está acompañado con poemas del escritor ecuatoriano Alfredo Gangotena (1904-1944).

La Alianza Francesa de Quito (Eloy Alfaro Nº32-468 y Bélgica) y la Corporación Cultural Orogenia-Ediciones inauguran hoy, a las 19h00, una muestra de estos (grabados) en homenaje a los cien años del nacimiento del vate.

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Paola de la Vega, responsable de la exposición, explica que el trabajo es el resultado del encuentro de seis grabadores y la enigmática obra del escritor.

Así, la amante idealizada, la soledad mística, los escombros, los terrenos baldíos y el vacío cósmico de Gangotena pasaron a la alquimia del grabado de Nicolás Svistoonoff, Paula Barragán, Miguel Varea, Sara Sanches, Hernán Cueva y Celso Rojas.

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Paula Barragán detalla que recibió algunos escritos y elaboró cinco planchas antes de decidirse por una. Se dio cuenta de que el poema Terreno baldío le proyectaba imágenes definidas para su dibujo.

Califica que la obra de Gangotena es muy densa y lo visualizó como un hombre misterioso.  El dibujo de la artista es un terreno baldío, matizado con lluvia. “En mi trabajo hay sensaciones, sentimientos, espacios”.

Miguel Varea detalla que los grabados se elaboran en plancha de zinc. Las medidas establecidas fueron 42 centímetros de alto por 47 centímetros de ancho.

Para hacer su obra, el pintor  leyó al vate. Compró una edición de poesía del autor en la Casa de la Cultura y así empezó su trabajo.  Su tesis es que el escritor ecuatoriano fue “muy hermético, profundo. Difícil de acceder”.

El poema que seleccionó Varea se titula Figura de drama y con él grafica a un hombre abatido, decepcionado, pues “todo está derrumbado aquí, las instituciones, los defensores. Todo está en escombros”.

En la muestra, que permanecerá abierta hasta el 19 de marzo, se venderán 60 carpetas con sus grabados. Su precio es de 500 dólares cada una.

HERNÁN CUEVA

Esta acendrada concentración del alma,
¿en qué cúmulo no obstante de la esfera que me oculta?
Hoy mi sentencia a toda prueba.
De un paso mío al consiguiente, ¿qué distancias de orbes se resuelve?
Tu propia luz endurecida,
como aquella a expensas de la nada, claridad conjunta de los universos astros.

Perenne luz

CELSO ROJAS
Para mí (sabedlo, amigos),
¡el sol negro!
las nieves y las voces perentorias del sueño y
este hielo en el centro árido del alma.
¡Este polo de hielos para mi ser de desesperación, y esta visión de impotencia y de pesares en los nacimientos activos de mi muerte!

Crueldades.

SARA SANCHES

El arco iris se extiende
en el abanico del loro
Suave música de espejos:
el ángel revolotea en la onda sonora.

Arco iris

NICOLAS SVISTOONOFF
Oh Pascal, el espíritu de aventura y de geometría,
me aprisiona en avalancha.
¡Y acaso yo no soy sino el acróbata
sobre las geodésicas y los meridianos!
Pero como tú, pequeño Blas, antaño,
de espaldas bajo las sillas,
estoy royendo con gran estrépito los travesaños.

Cuaresma, Orogenia

PAULA BARRAGÁN
Los frascos de lluvia rebotan
en el arco de la tierra:
Sobre la ruta de lija
resbala mi bicicleta.

Terreno baldío

MIGUEL VAREA

“¡Desatad el escándalo sobre mis escombros!”

Figura de drama, Orogenia.

FOTOS: Cortesía / Alianza Francesa de Quito