Un pagaré en blanco, con una cruz que le indicaba dónde debían firmar él y su garante, le dieron a un joven que aplicó a un puesto de vendedor de pollos.  Él mostraba este documento a otro compañero que esperaba el mismo puesto y quien se quejaba de la comisión: 0,03% si lograba conseguir nuevos clientes y venderles 3.600 pollos cada mes.