“Ella es una chica muy preparada y con una belleza natural”, afirmó Molina, quien abrió la rueda de prensa que se ofreció después de la elección, a las 22h00. La prensa tuvo que esperar otros 30 minutos para que apareciera, deslumbrante, la Miss Universo 2004. La australiana recorrió la alfombra roja de forma pausada, sonriendo a todas las cámaras y aceptando los regalos que algunos periodistas extranjeros le entregaron.
Donald Trump, dueño de la franquicia Miss Universo, fue el encargado de presentar a la australiana de 20 años, a quien describió como “una de las más bellas reinas de todos los tiempos”. Un problema técnico que desactivó el micrófono entorpeció el desarrollo del evento. La voz de la joven Miss Universo 2004 era muy suave y baja y la ansiedad de los periodistas por conocer sus expectativas era tan grande que finalmente muy pocos pudieron escuchar sus palabras.
Durante 5 minutos, Jennifer conversó con la prensa, en inglés. Afirmó estar contenta y sorprendida por el resultado de la elección. “Estoy segura de que todos en mi país están muy felices también”, señaló Hawkins cuando salía de la sala de prensa, escoltada por alrededor de diez guardias de seguridad.
Para despedirse, Trump anunció que posiblemente la próxima sede del Miss Universo será China.
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Además, invitó a la prensa y a los ecuatorianos a continuar la fiesta y celebrar el título de la Miss Universo 2004, la australiana Jennifer Hawkins.
















