Los niños mantienen viva esta distracción en las escuelas.
Lo importante es jugar. Y para los chicos de la escuela particular Medalla Milagrosa, ubicada en Cacique Álvarez y Ayacucho, diez minutos bastan para saltar, hasta recorrer el avión de la tradicional rayuela.
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Los estudiantes de este centro educativo corren a la hora del recreo para jugar en la rayuela (un entretenimiento que se ha mantenido por varias generaciones) que está en el piso del patio. Está pintada, tiene distintos colores y son nueve cajitas. Es tan disputado ese espacio que la fila para jugar comienza a extenderse por la presencia de niños y niñas que desean demostrar sus habilidades antes que termine el recreo y seguir en clases.
El juego, que nació en la época romana, siglo III antes de Cristo, es simple. Los niños se emocionan al lanzar la tapilla de una gaseosa, que debe caer en uno de los cuadros dibujados en el cemento.
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“Al regreso de los saltos se debe recoger la tapilla y si no lo hace pierde, así no haya pisado raya”, señaló Johanna Chora, de 8 años, mientras su compañero Víctor Eras hace el recorrido.
En la final está Chora, quien es considerada como una de las practicantes con mucha destreza.
Ella, muy respetuosa, espera que el resto de sus compañeros que están adelante pierdan para poder actuar. Pero casi siempre gana.
Normalmente las profesoras se acercan a observar el juego popular, ellas también lo disfrutan. “Es una distracción sana que se está perdiendo y debemos mantenerla entre los niños”, dice Marllesa Viteri, maestra del quinto año básico de la escuela particular.
Los laberintos trazados en el suelo de las iglesias cristianas a con sus pavimentos y sus divisiones, dieron el nombre de rayuela, que aún se mantiene.
Para jugar rayuela se necesita un piso liso, tiza de colores y en especial tapillas de colas o algún otro objeto que sirva para que al momento de acertar en el cuadro no se mueva.
Los chicos luego de salir de clases, antes de dirigirse a sus hogares, vuelven a jugar y apuestan que el que pierde debe pagar con una cola y esa tapilla servirá para el día siguiente en la rayuela.
La popularidad de esta distracción no tiene espacios porque también se la puede improvisar en la tierra o una cancha de arcilla.
Reglas
Primero
Al comienzo del juego se debe tirar la tapilla para que caiga en uno de los cuadritos, y si cae fuera de lugar o en la raya del avión se pierde el turno.
Segundo
Al saltar se debe pisar dentro de los cuadros, si se pierde el equilibrio o se pisa una de las rayas se pierde el turno y debe cumplir una penitencia.
Tercero
Cuando se realiza el recorrido de la rayuela se debe recoger la tapilla, pero al hacerlo, el participante debe agacharse en un solo pie y si lo hace con los dos automáticamente sale del juego así no haya pisado la raya.