Su fachada con una torre en el centro y paredes revestidas con cemento, arena y conchillas que van en descenso, revelan el estilo inglés de la iglesia San José de Ancón, parroquia ubicada 10 km al suroeste del cantón Santa Elena, en la provincia del Guayas.

Con bases de hierro, cemento y caña, fue construida en 1956 por la compañía inglesa Anglo Oil Field que explotaba petróleo en el sitio. En Ancón, un pueblo pesquero de unos 4.000 habitantes, donde aproximadamente el 92% son católicos, este templo representa la joya religiosa arquitectónica que con orgullo muestran los anconeños.

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Es lo que sienten personas como Vilma y Adela Ríos, dos hermanas de 62 y 64 años que viven en esta población y que desde niñas acudían con sus padres a las misas que se oficiaban en este templo religioso.

Ellas han sido testigos también, de la reconstrucción de la iglesia, que incluyó la reparación de la torre, pisos, paredes y pintada del templo.

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“Nuestra iglesia es lo más hermoso que tiene Ancón. La última vez fue restaurada en julio del año pasado con ayuda del párroco (John Morearty) y los grupos católicos”, explica Adela. Por dentro, la imagen de Cristo en la cruz, flanqueada por las de la virgen María y San José, son los elementos que resaltan en el altar mayor de la iglesia.

Allí también se destacan las imágenes del Divino Niño, la virgen de Fátima y Jesús del Gran Poder, todas con más de 40 años de antigüedad. Estos detalles hacen de la iglesia San José de Ancón uno de los sitios obligados para ser visitado por católicos y turistas.