Con su típico sombrero y traje con corbata, tabaco en mano y guitarra, la imagen del afamado sonero cubano Compay Segundo permanecerá en la isla como homenaje a la estrella mundial del grupo Buenavista Social Club.
En recuerdo a las muchas veces que actuó en un prestigioso hotel de La Habana se develó la noche del martes pasado, una escultura a la memoria de esta fallecida leyenda del son cubano, que ganó un Grammy en 1997 con el álbum Buenavista Social Club.
“Esta era la casa de Compay Segundo (Hotel Nacional de Cuba) y esta escultura es para nosotros como tener un tesoro”, dijo el músico Basilio Repilado, uno de sus hijos, poco después de descubrir la estatua a la que le colocó un cigarrillo.